El pensamiento cautivo de Rafael Barrett
Publicado: Vie Sep 26, 2025 5:14 pm
Tremendo librazo. En verdad buenísimo.
Al comienzo pensé que sería uno más, pero cosas como el relato de los sucesos del teatro de Parish, tan importante por cuanto marca uno de los principales motivos para que Barrett salga de España, es relatado con mucho detalle e incluye cartas (una del mismo Barrett a 'El país') y documentos del momento. Por ejemplo, en los dos libros anteriores que he leído de Barrett en ningún momento dicen que el Tribunal de honor que lo había calumniado sí lo escucha, aunque el fallo es el mismo al ser un organismo caduco y retrógrado.
También respecto a su llegada a Paraguay por primera vez en 1904 tenemos más detalles que lo simplemente referido en dos libros anteriores que he leído. Tenemos, pues, un trabajo más detallado al parecer en todos los aspectos. Espero sea así en todo el libro.
La parte biográfica de Barrett abarca poco más de 50 páginas, lo cual es una lástima, aunque el trabajo haya sido bastante bueno.
Sigue después un trabajo sobre las ideas de Rafael Barrett muy, muy bueno. No solamente analiza las ideas desde sus años en España y en los demás países, sino que para España situa a Barrett de forma muy precisa entre la llamada Generación del 98 explicando con ello muchas de las ideas del momento de Barrett e incluso posteriores.
Quizá un pequeño traspiés es cuando dice (página 93) que el 9 de octubre de 1909 condenan y fusilan a Ferrer I Guardia. Es un error porque a Ferrer lo condenan el 9 de octubre y lo fusilan el 13.
La evolución ideológica de Barrett es seguida de manera muy precisa por el autor. Sobre todo en lo que respecta a la evolución hacia el anarquismo que define en tres etapas que me parecen fundamentales: la pérdida de su fortuna que genera un desclasamiento en Barrett; el contacto con la realidad proletaria en Argentina y sobre todo en los yerbales en Paraguay y finalmente la propia proletarización de Barrett al caer su capacidad de ganar dinero y sobrevivir de sus escritos.
Este estudio del pensamiento de Barrett es bastante bueno, pero me agradó sobre todo cuando pasa de la concepción de ciencia en Barrett al largo, muy largo estudio sobre la religión en el pensamiento de Barrett. Muy, muy interesante, y en cierto sentido me recuerda al panteísmo de Rhodakanaty.
En otros temas, como el del pensamiento social de Barrett, el autor comete el terrible fallo de basarse en textos (poco al parecer y por fortuna) de Carlos Díaz. Este fallo es visible cuando indica (página 235) que según él el anarquismo se opone al sufragio universal, pero considera válido el sistema de jurados. Es notable que es una visión falsa del anarquismo.
En el apartado sobre el anarquismo en Barrett el autor comete una serie de torpezas al decir que no se pueden marcar los límites del anarquismo. En primer lugar la negación de toda forma de gobierno y Estado, al mismo tiempo que el capital y la propiedad, son bases para definir al anarquismo. Luego en página 252 dice de forma bastante torpe que no es posible una vida entre igualdad y libertad porque son conceptos opuestos y que no se puede tener igualdad sin algún factor coercitivo. En palabras del autor el anarquismo tiene que aceptar una porción de poder coercitivo para poder existir o sucumbir al fracaso. Para más error en página 253 dice que algunos anarquistas (no dice cuáles, para poder refutar su idea o poder echar en cara semejantes aberraciones) no se trata de destruir absolutamente todos los factores de poder sino solo unos cuantos manteniendo otros que permitan mantener la coerción en manos de las comunidades. Sería bueno saber de dónde sacó semejantes ideas falsas. Aunque cita a Capelletti, lo cita fragmentado sin citar los argumentos, por lo cual se trata de una distorsión de los hechos. También menciona al pésimo James Joll y su "Los anarquistas" como autor. Es un autor terrible y poca seriedad se tiene cuando se le toma como referencia. Máxime cuando trata de hablar de las ideas anarquistas, debería estudiar directamente a los anarquistas y no a sintetizadores y menos a un sintetizador tan malo como Joll. Claro, la conclusión del autor, no preparado en el anarquismo y basándose en autores como Joll, es que el anarquismo es una utopía (¡Ay, la ignorancia!) y que se necesitaría ser ángeles para llegar a él.
Sería mejor que el autor hablara ya de Barrett porque, como a otros escritores, cuando se meten a opinar del anarquismo siempre salen mal parados.
"Anarquismo e individualismo" es el primer apartado, pésimo también. Esperaba este capítulo en el libro y es una decepción total. Dice (página 255) que Bakunin tenía una visión decididamente individualista que se conformaba con pequeñas comunidades naturales, citando a Bécarud y Lapouge en su libro "Los anarquistas españoles" plagados de tonterías que dan pena ajena. Es el problema de no leer directamente a los anarquistas. La base documental de este autor es pésima en verdad a excepción de Capelletti a quien no cita mucho, aunque también aparece e igualmente poco José Álvarez Junco, pero también los Horiwitz, Joll, Carlos Díaz o los mencionados antes, dando un resultado terrible de un autor que no sabe qué terreno pisa y que para mayor desgracia extiende su "estudio" sobre el anarquismo de las páginas 251 a la 257 en insufribles definiciones alejadas casi al 100% del anarquismo real. Esto solo confirma mi reclamo de que al hablar de anarquismo, si se quiere alguien meter a ese tema, es preciso leerse unos sendos tomos de los anarquistas, pero directamente de ellos y ellas y no de sintetizadores que casi siempre son malos.
En página 266 dice que "La práctica totalidad de los estudios sobre el anarquismo coinciden en la afirmación de que el mismo 'incorpora giros religiosos al pensamiento laico y revolucionario'" citando a Clara Lida, autora también un tanto desastrosa por su parcialidad en tomar documentos de la policía en lugar de documentos anarquistas para algunos de sus estudios sobre el anarquismo. Lo interesante aquí es que el autor del libro sigue basándose en sintetizadores del anarquismo en lugar de leer a los anarquistas directamente. Es algo que parece que aparecerá en todo lo que resta del libro cuando hable de anarquismo.
Las conclusiones finales son un tanto repetitivas porque nuevamente nos habla sobre el pensamiento de Barrett y sobre su historia, cierto que de forma un tanto distinta, pero estoy se pudo haber puesto en todo el texto anterior.
En general me pareció un buen libro, excepto cuando trata sobre el anarquismo. Si bibliografía en este tema es muy pobre. Tenemos a Kropotkin, a Álvarez del Junco y Capelletti como destacados aunque muy poco citados (un poco más del Junco). Luego tenemos autores pésimos que en nada abonan realmente para entender el anarquismo. El autor debió estudiar al anarquismo para hacer su estudio para no caer en valoraciones falsas como por desgracia ha ocurrido.
Fuera de esto es un estupendo libro. Muy recomendable.