Ecofascismo

Sube aquí tus reseñas de libros para que más personas las puedan leer en línea
Erick Benítez Martínez
Mensajes: 171
Registrado: Sab Ago 17, 2019 2:03 am
Has thanked: 6 times

Ecofascismo

Mensaje: # 206Mensaje Erick Benítez Martínez »

Imagen

La introducción de la editorial colombiana es bueno. Nos habla de las resistencias de los pueblos y la importancia de la resistencia popular.
El prólogo de Taibo nos habla en general del libro, pero encuentro un anticipo de lo que vendrá en página 27 donde nuevamente inserta el fundamentalismo romántico de que el colapso traerá el apoyo mutuo, la solidaridad y casi el anarquismo de la mano. Fundamentalismo porque no hay nada que permita semejante conjetura, sino todo lo contrario; en "El anarquismo I. Lo que critica y lo que propone" dije que ante la carencia suelen salir los instintos más salvajes de las personas. Esto está corroborado en todos los espacios donde hay hambre y carencias. Por eso el argumento peca de romanticismo al considerar que todo lleva a un mundo nuevo, y no es así. Ese mundo se construye a base de voluntad. Nada lo trae por si solo, mucho menos un colapso.
Pero veremos más adelante en el libro si se sigue este camino o no, aunque todo apunta a que si.
En páginas 33 y 34 habla respectivamente de democracia liberal y democracia plebiscitaria. Entendiendo que la democracia es eso, no se comprende cómo en los 3 libros anteriores que he leído de este autor (Anarquistas de ultramar, Anarquistas y libertarios y Colapso) se menciona (en los dos primeros) que el anarquismo defiende la democracia. El autor sabe lo que es la democracia, y decir que el anarquismo defiende semejante cosa es una mentira por lo menos. En este libro identifica esos perfiles liberales burgueses de la democracia.
Respecto al primer capítulo "Un concepto conflictivo" es buen capítulo, dicho sea de paso lo mencionado sobre la democracia en el anterior párrafo. Pero definir el fascismo como tal es algo interesante y Taibo lo desarrolla muy bien.
El capítulo 2 "Los antecedentes" es bastante bueno. Taibo explica de forma muy clara y precisa cómo es que la ecología estatal lejos de ser ecológica es devastadora, propulsora no solo de un colonialismo, sino también de legislaciones y actitudes racistas. Taibo no ofrece datos, lo que sería de desear, pero el tema es tan evidente que aquí no resultan necesarios. Aunque esta perspectiva estatal colonialista contrasta un poco con los reclamos del libro "Colapso" sobre la nula atención de los Estados sobre este tema, pero es que es normal: los Estados jamás piensan en nadie más que ellos mismos y si un día atienden asuntos como el calentamiento global es porque sus intereses se pueden ver afectados o porque ven alguna oportunidad de explotación. De esto también hay infinidad de casos: las mismas energías alternativas no fósiles atendidas por los Estados es una muestra de ello. Lo hacen porque saben los problemas del combustible fósil; por esto es que decía en los comentarios a "Colapso" que al enemigo no de le puede subestimar. Van delante siempre en muchas cuestiones, y en esta se van cubriendo contra posible escasez de combustible fósil. No es que esta escasez no sea un riesgo, es que los Estados ya trabajan en alternativas que hagan enfrentar ese colapso sin riesgos para el capitalismo más allá de inversiones en energías alternativas que les permitan seguir con la explotación.
Respecto al capítulo de la pandemia de Covid-19, Taibo hace un estupendo trabajo. Debo admitir que debido a sus otros trabajos carente de documentación y alarmismo, al comenzar este capítulo pensé que iba a repetir los fallos de otros trabajos, pero no fue así. El análisis de las diferencias de clase, de como unas y otras enfrentaron la pandemia y las medidas absurdas en muchos casos por los gobiernos, ayudados por los medios de comunicación burgueses es bastante preciso. Aunque disiento cuando pone en duda la eficacia de las vacunas, del aislamiento y del propio virus, es un buen trabajo. No es verdad que el Covid-19 haya salido de laboratorios: existe desde la edad de piedra pero no era transmitible a la especie humana, y un ojo a los controles de enfermedades químico-infecciosas de Protección civil desde hace décadas ayudaría a entender que muchas de las medidas de aislamiento y alejamiento social, pese a sus efectos sobre las personas, son cosas vistas como métodos de control de infecciones desde hace décadas. Fuera de eso es un trabajo muy bien logrado por Taibo.
El capítulo IV "La propuesta ecofascista", enmarcado en lo que va siendo un buen libro, tiene un traspiés cuando se enlaza con el trabajo de "Colapso" del que pueden encontrar comentarios en este mismo perfil virtual. Un traspiés, porque de nuevo toma el colapso como un escenario en que se destruyen las instituciones del Estado y sus ideologías. Esto es por lo menos dudoso, porque lo más probable es que este sistema estatal se cimente sobre la violencia y la imposición y no que colapse de manera fatalista como ya he apuntado en los comentarios sobre el punto "colapso". Esto hace que siendo la base endeble la estructura teórica tenga fallos. Estos fallos son la repetición, a pesar de tener años de distancia entre un libro y otro (estimando, porque no encuentro datos precisos, que colapso se haya escrito entre el 2015-2016) una estimación de al menos 9 años, de un panorama apocalíptico que no se demuestra el documentos sino en datos de segunda mano a los que como lectores/as no podemos acceder. Las ciudades sucumben, la especie humana en extinción, pero curiosamente nos dice que los suelos han sido bastante dañados e inútilizados (página 90), aunque en "Colapso" nos haya dicho que la gente de las ciudades querrá ir al campo a aprender a cultivar. Inconsistencias y contradicciones de ese tipo quitan seriedad a su teoría del colapso.
Sin embargo, si antes ha dicho (y también en su libro Colapso) que el colapso hará que caigan las instituciones, Taibo contradiciendo brillantemente a Taibo, nos dice en página 93 toda una serie de escenarios donde las instituciones estatales no solamente no colapsan, sino que se hacen más fuertes conforme he advertido yo mismo líneas más arriba. Creo que ese escenario es mucho más viable y lógico que decir que el Estado desaparece, como en su libro Colapso, y que incluso surgen relaciones más horizontales y libres.
Los dos capítulos siguientes versan prácticamente de lo mismo, girando sobre el mismo eje que los anteriores a pesar de que los títulos son distintos. Todo gira sobre lo mismo: se van a terminar los recursos energéticos, habrá colapso, aunque no se aclara el autor sobre si ese colapso será fascista o dará paso (libro de Colapso y varias partes de este) a relaciones más horizontales y destrucción del Estado. En fin, lo mismo al llegar ya al extremo (páginas 136-138) de hablar de un gobierno mundial ecofascista. Me temo mucho que hasta aquí ha llegado lo bueno del libro que se ha ido descomponiendo conforme avance uno en la lectura. Ojo, no porque ese gobierno lo exista en forma embrionaria, como en la ONU o el FMI, sino porque Taibo lo pone en el contexto de un Colapso con sus múltiples contradicciones de las que no se puede nunca librar.
En página 140 en adelante, al hablar del ecologismo de China, nos adentramos nuevamente a las palabrejas buscando darle originalidad al autor. Como en "Anarquistas y libertarios" donde nos habla de anarcotestorenismo (creo que está bien escrito semejante tontería), ahora encontramos el "Ecomaoísmo". En fin, que se trata de presentarse como original, como ya en otros libros nos ha hablado de que sus ideas son originales, que nadie las ha estudiado, etc., lo que además resultó falso.
Es feo que un autor comience un libro bien y se degrade así por formular cosas sin sentido.
El capítulo VI de "Mujeres y ecofascismo" es un buen artículo, pero no habla de ecofascismo de ninguna forma. No guarda relación con el tema del libro, así que aunque es buen capítulo, Taibo lo añade sin relación alguna y el título carece de sentido en cuanto al ecofascismo.
En página 162 nos dice que Colapso lo mete a imprenta en el 2016, así que no estaba muy perdido cuando he dicho que es del 2015-2016 intuyendo solamente la fecha por comentarios del libro. Pero también nos dice que "las prácticas democráticas surgen cuando las comunidades humanas deciden ocuparse de sus asuntos al margen del Estado". Ya poco se puede comentar cuando un autor se empeña en hablar de anarquismo y hacer defensa de la democracia. No hay lugar para la decepción: ha defendido la democracia en Anarquistas de ultramar, Anarquistas y libertarios y en Colapso. Así que bueno, pues tenemos aquí un cuarto libro donde lo hace. Taibo es un demócrata, es claro, e insisto en que nunca dice que la etimología de la palabra democracia, lo cual se podría entender como afín al anarquismo. Habla de democracia como tal, sin matizar nada.
Las páginas 163-165 son un refrito de Colapso y la propuesta absurda de que un Colapso va a traer casi el anarquismo. El romanticismo, la idealización y las propuestas son sentido no han madurado en el autor desde Colapso hasta este libro. Al parecer nadie le ha advertido de los peligros de considerar la llegada de la sociedad ideal o anarquista mediante fatalismos.
En las páginas siguientes habla de un libro llamado "Un paraíso en el infierno", donde, según Taibo, se habla de catástrofes naturales como el sismo del 85 en México y cómo la gente respondió de manera solidaria y fraterna; con esto pretende darle cimientos a su teoría poscolapso de la llegada de una sociedad mejor. Pero Taibo parece ignorar la dimensión de las cosas que dice: no es lo mismo un sismo que un colapso en el que, según él, va a morir muchísima gente, habrá carencia de alimentos y medicinas, habrá mutaciones animales y las ciudades (todas, se entiende. Él no hace distinciones) se van a quedar abandonadas.
Ha creado una idea apocalíptica de catástrofes enormes en sus alusinaciones, y ahora nos dice que es comparable a un sismo. Pues no, señor. No es lo mismo.
Y es que en una sociedad como la del colapso de Taibo es muy probable que en lugar de sucumbir la represión estatal se fortifique. Desde luego que habrá solidaridad en los pueblos pero, ante la carencia de todo, no siempre es la solidaridad la que prima. Además, esto tiene un carácter fundamentalista porque en cuatro libros que he leído de Taibo no he leído una sola vez la palabra revolución como propuesta. La sociedad nueva llegará, pues, no de la revolución, sino del colapso (leer libro Colapso, así tal cual otorga las cualidades de la revolución al colapso). El colapso a su vez está marcado por la decadencia del mundo, pero en ese escenario piensa el autor que habrá casi anarquismo.
Es preciso echar por la borda semejantes teorías. Somos anarquistas, queremos la revolución y la llegada de la sociedad anarquista por nuestros propios medios revolucionarios y no hasta que haya un colapso.
Desde luego que todo esto no puede ser achacable a la autora de "un paraíso en el infierno". Ella se refiere a sismos y cosas así. Taibo a un colapso que ha dibujado de dimensiones catastróficas, con lo que la dimensión es distinta.
Hay un apartado más, aunque pequeño, sobre "Apoyo mutuo y pandemia". Ya hubo un capítulo dedicado a la pandemia ¿había necesidad de separar este apartado en lugar de meterlo en el capítulo correspondiente? Es que la pandemia no puede ser metida así de golpe en el Ecofascismo. No tiene un carácter ecológico sino sanitario. En su momento no lo mencioné porque el capítulo es bueno, pero en realidad no tiene mucha relación con el título del libro.
Finalmente hay un capítulo de conclusiones básicamente sobre lo ya leído.
En página 179 encuentro, por primera vez en cuatro libros suyos leídos, las palabras "democracia directa" juntas. Aunque tampoco coincido con este lema más socialdemócrata que anarquista, al menos muestra una democracia de cariz social y no democracia a secas.
En fin, pues el libro termina para mi de forma decepcionante. Comenzó bien, estaba en un buen carril y regresó a las fantasías apocalípticas y en muchos sentidos repetitivas del libro "Colapso". Poco antes de llegar a la mitad del libro el trabajo se va desinflando a un grado realmente penoso y similar a sus demás trabajos.


“El campo de batalla del anarquismo, ínterin se espera la revolución social, tendría que ser la pluma, la palabra y el ejemplo […] Revolucionarios, meditad que la hora de nuestra emancipación tanto más tardará en sonar cuanto más tiempo permanezcamos en la ignorancia. Eduquémonos, instruyámonos, que el porvenir es nuestro”

José Llunas
Responder