Colapso
Publicado: Jue Jun 26, 2025 3:29 pm
Bueno, pues otro libro de Taibo.
El prólogo de Juan Carlos Pujalte es bueno aportando datos sobre la degradación medioambiental y social de la Argentina. Datos actuales, por lo que aunque corto, el prólogo cumple con las espectativas de un tema así.
Creo que el tema no es para menos de ser exigentes: se habla del colapso de la sociedad tanto como de las relaciones sociales y políticas, temas de muchísima importancia y los que deben estar respaldados por sendos datos estadísticos directos. Así que aunque pequeño el prólogo (como es un prólogo) es bueno.
En cuanto a Taibo, en la introducción habla nuevamente ser un tema novedoso (página 27) que solamente él (dice) ha tratado a reserva de error.
En realidad hay algunos textos sobre el tema.
Taibo dice (página 31, citando a otro autor) que "el colapso se revelaría de la mano de factores que reflejarían retrocesos en estratificación y diferenciación social, en especialización económica y ocupacional... " Etc. Pero ese proceso de anulación de estás condiciones refiere a una revolución social, no a un colapso de carácter negativo en comparación con la revolución que al ser social es un hecho positivo. Veremos más adelante si está opinión es de Taibo o no.
En varias partes del libro Taibo dice que una de las condiciones del colapso es la perdida de credibilidad de los gobiernos. Bien que es citando a otros autores pero no indica su opinión sino hasta la página 40 donde dice que el colapso puede presentar algún lado bueno porque la decadencia de las instituciones gubernamentales pueden dar paso (o no, no caigamos en fatalismos. La ausencia de gobierno no significa anarquismo y el autor es, en teoría, anarquista) a movimientos más libres y descentralizadores.
En esta misma página 40 dice que muchos de los pueblos del Sur (¿de América, Europa, Asia o de dónde?) ya viven en colapso pero no aporta dato alguno más allá de la afirmación. Insisto en que estas cosas y temas deben estar respaldados por datos y no por afirmaciones.
Sobre el panorama de un Colapso, si bien estamos apenas en su definición, ya da luces en Taibo: dice (página 49, último párrafo) que ese panorama haría que la complejidad de las redes urbanas dificultaran el aprovisionamiento. Esto es bastante cuestionable: la constante construcción de vías de comunicación de los Estados es precisamente para facilitar la circulación de las mercancías y año con año se hacen mayores obras para facilitarlo, así que el argumento carece de sentido, como también lo carece hablar de "supremacía racial del automóvil". Creo que es importante hacer sociología de manera correcta y no especulativa absurda.
En las páginas 54 y 55 al hablar del cambio climático (acierta Taibo al no hablar de calentamiento global sino de cambio climático) nos da cifras de 2.° de subida de temperatura, pero desgraciadamente sus fuentes no son directas sino de otros autores a los que como lector no puedo consultar para verificar si su cifra es real. La cifra medianamente directa que aporta en página 55 es de los años 1989, a la fecha actual a 36 años de distancia, así que no estamos ante un estudio actual y por lo tanto poco serio para ser tomado en cuenta ahora mismo; la nota de referencia que inserta sobre el encuentro de científicos no remite a su estudio directamente sino... A otro libro. No es manía contra el autor, como lector no encuentro lógica en hacer un escrito actual con datos de hace tantos años. El tema requiere documentación directa y datos actuales.
En página 57 nos habla de que va a desaparecer el Polo norte ¿cifras argumentales? El libro de otra persona. Nos habla de mutación de especies, empeoramiento de muchos sitios del planeta, pero nuevamente sus datos son de otras personas. Tomemos sobre todo en cuenta que el libro comienza anunciado como una novedad del autor y que nadie se ha ocupado del tema más que él. Tenemos, pues, derecho a exigir que cumpla con las expectativas y aporte datos directos y no materiales de segunda mano. Para mi nada de lo que dice lo sustenta y cualquier persona de una universidad le reclamaría su falta de seriedad al tratar el tema.
En página 59 habla nuevamente de un estudio de especialistas cuyo título no aporta pero nuevamente remite a otro libro. Al parecer esta será la tónica del libro: afirmaciones, catástrofes, apocalipsis, pero sin ningún dato directo y solo datos de segunda mano, así que quien lea esto deberá entender que si no digo lo contrario hasta terminar el libro, todo son datos de segunda mano. Si encuentro algo de primera mano, y es de desear que así sea, lo digo con su página correspondiente.
En páginas 60-61 parece estarse leyendo a Amorós: el petróleo se acaba (¿fuente? De los deseos, no hay ninguna otra), el alimento escasea, la sociedad colapsa, los jinetes del apocalipsis aparecen en los cielos y llueve fuego sobre la tierra... Bromas aparte, estos trabajos podrían ser buenos para una novela de ciencia ficción. Pero si estas teorías quieren ser tomadas en serio deben ser respaldadas por datos, cifras, estadísticas y no por meras afirmaciones. Autores como Taibo al tratar estos temas deben ser serios, no hacer novelas apocalípticas.
En página 63 dice que para obtener energía se necesita más energía. Habría que pensar como nació la energía si no tenían energía para crearla. En fin, datos sin sustento lanzados al aire, Taibo como otros decrecionistas son sumamente ingenuos: piensan que el petróleo se va a acabar y repentinamente, un día (esto ya lo escribí en su momento sobre Amorós que repite idénticos argumentos) los capitalistas van a mandar a alguien a la bodega y va a regresar con un mensaje alarmante "¡Oh no, señor! No nos habíamos dado cuenta de que solo queda un barril de petróleo" ¿Alguien cree semejante ingenuidad? El capitalismo va muchas décadas adelante. Tienen equipos de investigación, estadísticas, saben perfectamente el estado de la producción de petróleo y hace décadas han comenzado a producir energía de otras fuentes ajenas al petróleo. Considerar que se les va a terminar la fuente de energía y van a permitirlo es subestimar al enemigo, pero además ser bastante ingenuo. Desde luego que producir energías alternas y acumuladores de energía consume energía ¿o es que en su candidez Taibo y los demás piensan que se puede generar un parque eólico con huesos de limón y cáscaras de naranja? Lo que dicen es obvio, no descubren absolutamente nada nuevo.
En página 64 dice que la tecnología no permite que la energía salga de la nada (citando a otro autor, pero sin cuestionarlo). El colisionador de adrones permite justamente eso y desmiente totalmente a Taibo.
Al hablar sobre el 'pico de consumo' del petróleo (página 67) aporta un dato de primera mano: la oil depletion analysis centre sitúa este pico en el 2007... Pero no refiere Taibo al estudio donde se indica esto, con lo que a pesar de ser una fuente de primera mano carece de sustento. Todos los demás datos provienen de libros de otros autores, pero no se lee nada de datos directos como en todo lo que va de libro.
En la misma página dice, hablando de los 60 dice que entonces se usaba un barril para descubrir dos y hoy se usan siete para para descubrir uno. Claro, con esos datos todo es alarmante, el problema es que el estudio de Taibo tiene bases de arena y al menos personalmente no puedo tomar en serio un estudio como el del presente libro que carece de sustento directos.
Ignoro en que año se haya escrito el libro, pero Taibo dice que es muy probable que el descenso de la producción se realice en 2030 y muy probablemente antes del 2020. Pues bueno, en contexto con la guerra Israel VS Irán, este último ha cerrado el estrecho de Hormuz perjudicando al transporte petrolero de la región y de otros países con la protesta airada de Estados Unidos ¿este es el descenso de producción que predijo Taibo? Ya estamos en 2025. Sus predicciones han sido desmentidas por la realidad.
Nuevamente leemos inconsistencias como la siguiente en página 69: "cuando los precios suban mucho, la demanda se contraerá notablemente, y aquellos a menudo descenderán". Taibo demuestra que no conoce nada de economía: los precios los determina la oferta y la demanda, no estos a aquellas. Los precios no suben por sí mismos sino basados en los otros dos factores mencionados. Tal como los sitúa Taibo es una arbitrariedad de conceptos y tomar al toro por la oreja en lugar de por los cuernos.
En página 76 nuevamente sale lo chusco de reclamar que la energía nuclear no es limpia porque se necesita electricidad para construir las plantas. La broma de los huesos de limón y cáscaras de naranja parece que no es una broma tan pesada y sí merecida después de todo.
En fin, hasta la página 79 Taibo nos insiste en que no hay salida: el apocalipsis llegará porque incluso las energías renovables son caras y solo aportan (según él. Sin datos, claro) el 7% del consumo. No se si haya sido por el tiempo en que escribió este libro, pero he hablado muchas veces del potencial de la nanotecnología y como esta produce energía limpia... Claro, se necesitará quizá un poco de consumo de petróleo para alumbrar las instalaciones, pero Taibo nos perdonará seguramente eso
La energía por movimiento de olas, la energía sinética, todas estas formas no son mencionadas por Taibo, insisto, quizá por que no eran conocidas cuando escribió el libro, aunque me parece (deducción mía) escrito por allá del 2015 aproximadamente.
En página 84 acierta al dar la cifra de 8,000,000,000 de habitantes para 2025, aunque remitiendo a un libro y no a estadísticas, pero acierta al fin ¿coincidencia? En página 85 comete un error al decir que por cada ciudadano estadounidense había 57 hectáreas en 1790 y solo 3 en el año 2000. Error, porque la superficie cultivable de Estados Unidos es mucho menor que las de otros países. Si bien esta superficie menor es más aprovechada por Estados Unidos, no se habla de la producción sino de la superficie, por lo que el argumento es por lo menos una divagación respecto a otros países con mayores áreas cultivables.
En cuando al hambre, el agua, las enfermedades, la marginación de la mujer y las crisis financieras, son temas bastante demostrados que no requieren obligadamente datos estadísticos y por ello el texto es bueno, aunque por desgracia muy corto en estos temas.
En la página 103 comienza el capítulo 3 "El escenario postcolapso"... Porque sí, por pura conjetura. El autor no ha probado en absoluto que hay o habrá un colapso presentando siempre fuentes de segunda mano, datos falsos y suposiciones, pero para él ya todo es un hecho y habrá colapso así, decretado de un plumazo.
En ese escenario apocalíptico, se derrumban los transportes de todo el mundo afectando incluso al turismo (olvídense de ir a la playa en el apocalipsis), y con esta caída las mercancías dejan de circular, claro, con el capitalismo solamente observando como sus mercancías no circulan. El hambre llega a todo el mundo, incluso el Internet colapsa, así que no habrá Facebook para subir fotos
Es evidente que Taibo desconoce todo de informática o sus datos son de hace al menos 25 años cuando dice que (página 108) el almacenaje de información son "cada vez más difíciles de mantener". Cualquier informático actualizado sabe que hay tecnología para almacenar muchísima información sin apenas espacio y que es totalmente viable un almacenaje abundante en los dispositivos que se están desarrollando en la actualidad. Más allá de que estos datos no los tuviera a mano Taibo a tiempo, nos habla de la poca seriedad del autor al afirmar cosas y en tomar las cosas a rajatabla. Aunque dice al comienzo del capítulo que este mismo es especulativo, eso no justifica las afirmaciones hechas.
Lo grave del asunto es lo apuntado en la página 110 sobre "El Estado en crisis". Grave porque, haciendo a un lado las bromas pasadas sobre las propuestas de Taibo, da la imagen de que el Estado va a colapsar, y ya que según este autor el colapso es inevitable ¿para que hacemos periódicos, para que hacemos libros, damos charlas, nos organizamos y muchas personas van a parar a la cárcel por luchar por el anarquismo? No tiene sentido. Vamos a sentarnos y esperar la llegada de ese colapso del que vendrá la desaparición del Estado o su crisis en todo caso y que nos va a facilitar su destrucción. Estas ideas fundamentalistas llevan al inmovilismo a quienes se las creen, y esto es terrible. El Estado no cae por estos fatalismos como tampoco cayó por los fatalismos de Marx sobre las crisis del capitalismo que le harían sucumbir. El Estado y el capital caen cuando la gente se decide a destruirlos y no por designios de alguien.
Incluso el dinero va a dejar de funcionar como medio de cambio porque... ¡Yo qué se!, no hay un porque, solo por apetencia de Taibo que supone cosas. En fin, que una vez destruido el capitalismo y el Estado, con la desaparición del dinero ¡Ya estamos en comunismo anarquista! Mire usted que bien. Es claro que el comunismo anarquista es muchísimo más que esto, pero como en 3 libros que he leído del autor no hay mención alguna a economía o crítica de la economía política, cabe suponer que para él (lo ha dicho al menos un par de veces en "Anarquistas de ultramar") la desaparición del Estado supone de manera inherente el anarquismo.
Luego, en página 114 nos dice que esa sociedad postapocalíptica estará impregnada de alcoholísmo y drogadicción. Porque no habrá luz, ni Internet, pero si habrá energía para producir alcohol y drogas. Curioso planeamiento.
En página 126 indica que la máxima "De cada quien según sus capacidades y a cada quien según sus necesidades" es de Marx. Una lectura sobre Cabet o Blanqui y su entorno demostraría que esta máxima no es de Marx. Es notable este tipo de errores en Taibo, demostrando una poca capacidad de investigación sobre muchos temas del anarquismo.
Respecto a la tecnología, nuevamente tratada, pero ahora en un imaginario de resistencia postcolapso, se nos dice (página 131) que esta tecnología será intermedia entre la actual y la futura. En esto coincido a medias, pero coincido: el futuro deberá deshacerse de mucha tecnología inútil y dañina en bien de la naturaleza. Escribo ahora mismo sobre esto para mi futuro libro.
Respecto de la economía si habla de ella Taibo (página 132). Aunque entiendo que es un escenario especulativo, creo que idealiza mucho las cosas: la gente se autoimpondrá una restricción del consumo de cosas "inútiles" (habrá que definir que se entiende por inútil), y desaparecido le Estado y el capital por el colapso, desaparecen los empresarios y no hay explotación. Estas cosas las he combatido en muchos artículos en libros que he escrito, porque idealizan las cosas. La desaparición del Estado y el capital no necesariamente llevan a la armonía. Con la caída de estos el vacío dejado abre el campo a experimentación social y económica, pero también a la imposición del más fuerte. El vacío (próximamente diré mucho de esto en el "El anarquismo III. Hacia la sociedad futura") dejado no es sinónimo de anarquismo ni de armonía. Para eso es preciso estar organizados y bien metidos en nuestras ideas para saber lo que queremos. Idealizar este contexto es muy peligroso; un camino que debemos evitar siempre.
Por ejemplo, en página 133, dice que perdido el uso del dinero "ganarán terreno relaciones económicas de proximidad, basadas en el intercambio y la solidaridad", pero también puede dar paso a los robos, el saqueo, el uso de la fuerza de unos pocos para someter a los demás. Estas cosas no las ve en absoluto Taibo, y es un asunto que debería reflexionar aún en el supuesto del colapso. Las próximas cosas que publicaré espero ayuden a vislumbrar esos peligros.
El uso de las monedas locales (en página 136 dice que no habrá dinero. Una contradicción tras otra) de que habla a continuación (misma página) se harán con uso de energía que, según Taibo, no habrá. Así encontramos muchas contracciones en su propuesta a pesar de no estar siquiera cimentada en datos.
En página 138 en el apartado "La desurbanización" se nos dice que habrá una especie de éxodo de la ciudad al campo, pero al inicio del libro se ha dicho que la Tierra está siendo dañada por la civilización de forma irrecuperable. De hecho es por eso que se habla de colapso, pero ahora resulta que la gente irá al campo a aprender a sembrar y cultivar ¿en qué quedamos, pues? Muchas contradicciones siempre.
El capítulo sobre el ecofascismo comienza bastante bien. Al hablar de historia las referencias a libros son (ahí sí) muy útiles y precisas. Esto solo dura unas cuantas páginas y luego regresa al escenario postcolapso que es tema central en el libro. Sin embargo en página 159 al hablar de los países pobres Taibo piensa que estos, al carecer de recursos, en un colapso verán romperse las ligaduras de sus explotadores, lo cual es dudoso (pienso que querrán explotarlos más), pero su conclusión es que libres de ataduras estos pueblos llevarán vidas austeras, y no lo sé. Pienso que quizá querrán consumir, llenar sus carencias que nunca les permitieron satisfacer.
En páginas 165-166 Taibo se lamenta de que la gente no tome en serio el cambio climático, sumado a los comentarios científicos que llaman a la prudencia de las cosas. Es justamente por esto que su trabajo, de estar de verdad sustentado, necesitaba datos directos de estadísticas y documentos y no remitir a otros libros. Esa carencia de datos abona precisamente a que quienes leen su libro con sentido crítico no lo tomen en serio, amén del tono apocalíptico que tampoco ayuda a tomarlo en serio leyendo un texto flotando sobre especulaciones no empíricas ni demostradas documentalmente.
Finalmente hay unas conclusiones que giran básicamente sobre lo ya leído. Sin embargo llama la atención, nuevamente y en un tercer libro que leo de Taibo, su insistencia en que el anarquismo "bebé indeleblemente (...) de la democracia..." (página 181). Esto es simple la cereza del pastel de una pésima obra. Llamar a la democracia y peor aún, decir que el anarquismo busca semejante aberración. Si Taibo defiende tanto a esa democracia, está en su derecho. Hacer decir eso al anarquismo es por lo menos una mentira.
Al inicio ha hablado de que su trabajo es original o por lo menos que él no conoce más cosas de este tipo. Todos los libros que menciona no solo demuestran que él en sí no está capacitado para hablar del tema al no aportar datos directos; estos libros en los cuales se basa demuestran además que su trabajo no es original como presume al comienzo del libro y sería mejor que la gente se remitiera a esos trabajos en busca de fuentes directas ya que Taibo no las aporta.
En general:
- Al hablar de un tema que concierne a toda la especie humana debe estar bien documentado y demostrar su teoría en estadísticas directas (números, porcentajes, etc.) y no lo está.
- La suposiciones de un colapso, al no estar debidamente sustentadas deben tomarse con precaución. Nadie niega que haya cambio climático y que haya responsabilidad del capitalismo y el Estado en eso, pero el autor no lo demuestra en datos.
- De economía hay graves huecos y suposiciones falsas.
El tomo demócrata de la obra reclamando varias veces que los gobiernos no ponen atención en el problema desvía el centro de la lucha social para otorgar el protagonismo a los gobiernos.
- El llamado a la democracia en página 181 no corresponde al anarquismo. Es una mentira insertada en este libro y en "Anarquistas y libertarios" y Anarquistas de ultramar". No indica en ninguno de los casos la etimología de la palabra que acaso podría justificar su utilización, por lo que es falso que el anarquismo tenga semejantes objetivos, porque antes bien busca la destrucción de la democracia.