
Es un librazo. Estupendo trabajo.
Aunque el tema no me es desconocido, tampoco es mi fuerte, así que solamente haré unos comentarios.
A fines del siglo XIX Argentina vivió una ola de migrantes muy importante debido a varias cuestiones, algunas de ellas falsas, como un abundante crecimiento económico para las clases obreras. Entre una cosa y otra, Argentina recibió hasta el 17% de la migración mundial.
El crecimiento económico industrial trajo consigo no solo mano de obra extranjera, sino también un nutrido movimiento obrero (de ahí que el anarquismo sea muchísimo más que simples asambleas o la vaga concepción de la eliminación del gobierno. El anarquismo es ante todo un movimiento económico) no organizado, pero en cuyo interior migrantes había muchísimos elementos anarquistas.
Hasta finales del siglo XIX el anarquismo argentino tuvo fuertes discusiones entre quienes eran afines a la organización (círculo de la FOA, incluso antes de su constitución) y quienes eran contrarios (periódico El rebelde, sobre todo).
La tendencia organizadora se afianzó con el crecimiento de movimiento obrero propiciado por el crecimiento en infraestructura.
La creación de la FOA por anarquistas y socialistas, en su primer congreso, no fue más que una unión destinada a dividirse. Esto se vio muy pronto, cuando los socialistas vieron que no podían dominar a la entidad y comenzaron un proceso de división (sobretodo por negarse a desaparecer el periódico La organización).
Para 1902 el movimiento obrero crecía, así como la influencia anarquista ya dominante del todo en la FOA, pese a lo cual se le seguía dando el carácter de sindicato sin ideología.
A finales de ese año, el 1 de noviembre, estalla el potente movimiento de huelga en Buenos Aires, donde los anarquistas siguen estando en primera línea.
Las repercusiones no solo fueron represivas. También se retomó el proyecto de Ley de residencia que se había formulado en 1899 para expulsar del país a los anarquistas más significados del movimiento obrero.
En diciembre la huelga es derrotada y las expulsiones del país generan una fama tan terrible a Argentina en el exterior que pronto se aminoran las expulsiones para incentivar la llegada de mano de obra extranjera.
Para 1903, finales de año, las huelgas continúan (se reanudaron ya desde enero) y tienen un serio revés en la huelga portuaria de noviembre-diciembre.
Para 1904 se habla sobre todo del IV Congreso de la FOA, donde se le añade "Regional", conocida desde entonces como FORA.
Resaltan los comentarios de Alberto Ghiraldo, en los que habla de "gimnasia revolucionaria", aunque no en el sentido que le daría Oliver en la década de los 30 en España, pero puede ser que el término que usó García Oliver lo haya tomado de la Argentina.
También el lema de Tierra y Libertad data en Argentina de 1901, con la creación de un grupo de este nombre. Tenemos dos cosas en la que Argentina parece ser un antecesor de varias cosas que vendrían después, lo cual resulta muy interesante.
La última parte relata el desarrollo del V Congreso, que me resulta bastante interesante por la declaración de comunismo anarquista en su interior, definiendo a la FORA ya como anarquista. En este punto, por ejemplo, también se adelanta a la declaración de la CNT con fines anarco-comunistas en 1936.
Pasando a cosas generales el libro tiene algunos detalles de redacción y otros en los que repite la misma cosa incluso en la misma página. Creo que debieron hacer una revisión más exhaustiva del texto antes de tener la versión final.
A pesar de esto el trabajo es bastante bueno. El autor hace lo que por desgracia muchos historiadores no hacen: relatar los hechos sin dar su opinión, cosa terrible porque deforma los hechos. Y ojo que el autor no es historiador, sino un estudiante que hizo su tesis sobre este tema y después fue editado en libro.
Como comentario aparte me parece, al leer este trabajo, que lo hecho por Osvaldo Bayer cojea de muchos lados al carecer del análisis que se hace en este libro. Me refiero al caso de las discusiones de La protesta con Di Giovanni.
Analizar las cosas que en este libro se describen explica la postura de La protesta y no solamente se les coloca como enemigos de Di Giovanni por que sí, sino que el hecho encuentra su explicación en los duros debates que hubo antes de su llegada, cuyo clima ya estaba bastante tenso. Bayer pone a La Protesta como los malos en su historia, y la verdad es que no es así. Había muchas cosas que por lo menos debían ser mencionadas. Pero Bayer se ciñó a un solo tema en específico, sin analizar otras cosas anteriores. Su carácter de investigador nadie lo discute en el asunto que tratan sus trabajos. Su carácter anarquista está por lo menos en duda de forma enorme.