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[Imagen: ascaso.jpg]
(Almudévar, Huesca, 1901 – Barcelona, 1936) Líder anarcosindicalista español. Hermano de Domingo y Joaquín Ascaso, fue el máximo representante, junto con Buenaventura Durruti y Juan García Oliver, del movimiento anarcosindicalista español, en el que militó desde su juventud formando el grupo “Los Solidarios”. Durante la Monarquía de Alfonso XIII se le acusó del asesinato del cardenal arzobispo de Zaragoza, del atentado que sufrió el rey de España en París y del asalto del Banco de España en Gijón. Su activa participación en los sucesos ocurridos en la cuenca del Bajo Llobregat durante la Segunda República provocaron su destierro del país. Al estallar la Guerra Civil española intervino en la sofocación de la sublevación militar en Barcelona. Murió en el asalto al cuartel de Atarazanas de Barcelona, el 20 de julio de 1936.
[img=340x0]https://i2.wp.com/www.biografiasyvidas.com/biografia/a/fotos/ascaso.jpg[/img]
Francisco Ascaso, Buenaventura Durruti y Gregorio Jover
Destacado activista de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) desde 1917 en Zaragoza, Francisco Ascaso fue recluido en 1920 en la cárcel de esa ciudad acusado del asesinato de Adolfo Gutiérrez, periodista del diario Heraldo de Aragón. Absuelto en noviembre de 1922, marchó a Barcelona, donde trabajó como camarero y participó en la fundación del grupo Los Solidarios, con Buenaventura Durruti, García Oliver, Gregorio Suberviola y Torres Escartín, entre otros.
En colaboración con este último, atentó contra el cardenal-arzobispo de Zaragoza Juan Soldevila en 1923, en represalia por el asesinato del sindicalista Salvador Seguí en Barcelona dos meses antes. Detenido en junio de 1923, fue nuevamente encarcelado, pero se evadió con ayuda de los cenetistas zaragozanos y huyó a Barcelona para reunirse con sus hermanos Domingo y Alejandro.
El golpe de Estado de Miguel Primo de Rivera (1923) lo obligó a abandonar España e iniciar un viaje por Hispanoamérica en compañía de Durruti (1924-1925). Exiliado en París, fue uno de los creadores de la revista anarquista Liberión. En 1926 fue acusado de organizar con Durruti y Gregorio Jover un atentado contra Alfonso XIII, lo que provocó su detención y expulsión en julio de 1927, después de que el gobierno francés, presionado por una amplia campaña de protestas, desatendiera la demanda española de extradición.
Francisco Ascaso pasó a Berlín, y al proclamarse en 1931 la Segunda República, regresó a Barcelona, donde ese mismo año intervino en el congreso de la CNT. Durante las sesiones se evidenció el enfrentamiento entre los defensores del sindicalismo y de la legalidad republicana y los integrantes de la reorganizada Federación Anarquista Ibérica (FAI) y del grupo Nosotros (en el que se encontraba Ascaso), partidario de la revolución.
A causa de su participación en el movimiento insurreccional de la zona minera de Fígols (Barcelona), en noviembre de 1932 fue detenido y deportado al África española. Tras su regreso a Barcelona ingresó en la redacción del periódico libertario Solidaridad Obrera y fue elegido secretario general de la CNT de Cataluña, hasta que fue destituido por haber intentado desconvocar la huelga general de octubre de 1934, si bien Ascaso fue detenido en la represión que siguió a ésta.
Liberado al vencer el Frente Popular en febrero de 1936, Francisco Ascaso murió en combate cuando, al frente de un grupo de metalúrgicos, entre los que estaba Durruti, trataba de asaltar el cuartel de Atarazanas, último bastión de los militares sublevados en Barcelona, el 20 de julio de 1936. Una de las primeras columnas catalanas que se dirigieron hacia el frente de Aragón fue llamada “Ascaso” (militarizada como XXVIII División) y su mando fue encomendado a su hermano Domingo, fallecido en un tiroteo durante los sucesos de mayo de 1937.

Fuente: https://jjmlsm.wordpress.com/tag/anarquismo/
[Imagen: 800px-anselmo_lorenzo.png?itok=zlXxWRrM]

No deja de resultar curioso la amnesia social que se tiene alrededor de algunos personajes fundamentales para la historia de España. No es un problema individual sino es una cuestión social. No ya por las declaraciones que muchas personas tienen en clara consonancia con un franquismo sociológico que perdura en el tiempo. Fuera de ámbitos académicos o de ámbitos militantes es dificil que encontremos personas que conozcan la existencia de algunos personajes que marcaron el devenir del país.
La amnesia y el silencio de la democracia fue igual de negativo que los años de dictadura
El próximo 30 de noviembre se cumplieron cien años de la muerte de uno de esos personajes: (1841-1914). Prácticamente desconocido para la mayoría de la gente en la actualidad, Anselmo Lorenzo fue una de las figuras fundamentales en la historia de España entre el último tercio del siglo XIX y los primeros años del siglo XX. ¿La razón? Porque fue uno de los articuladores del movimiento obrero organizado, protagonista en la introducción de la Primera Internacional en España, fundador de diversas asociaciones obreras y partícipe, también como fundador, de la que será la central sindical más importante de España en los años siguiente, la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Con semejante curriculum Anselmo Lorenzo debería ser de sobra conocido. Pero no es así.
La primera explicación a este desconocimiento parte del resultado de la Guerra Civil española. El triufo de Franco en la guerra significó la represión física de todos aquellos que salieron derrotados. Pero también la machacante propaganda contra los llamados “enemigos de España”, el falseamiento histórico y la demonización y enterramiento de muchas de sus figuras en el ostracismo de la historia. Anselmo Lorenzo no fue menos en este aspecto.
Pero la muerte de Franco y el restablecimiento de un régimen de libertades no fue suficiente para volver a colocar en el lugar que debían estas figuras. La amnesia y el silencio de la democracia fue igual de negativo que los años de dictadura.
Sin embargo Anselmo Lorenzo es una figura que por su trascendencia merece ser rescatada. Vamos a rescatar aquí alguno de los hitos de la vida de Anselmo Lorenzo. Nacido en Toledo en 1841 se traslada muy pronto a Madrid donde trabaja en una cerería de un tío suyo. Pero aquel trabajo no era del gusto de Anselmo. Aprendiendo a leer y escribir acabó consiguiendo un puesto de trabajo como tipógrafo. Un trabajo que le mantuvo toda su vida cercano al mundo de la cultura y pudo acceder a muchos conocimientos.
Vinculado al Fomento de las Artes donde fue un alumno destacado en distintas materias, politicamente se inició en la escuela del republicanismo federal de Francisco Pi i Margall, como la gran mayoría de los primeros internacionalistas. Pero la llegada de Fanelli a España en diciembre de 1868, la efervescencia política del momento y la conformación de un nucleo de internacionalistas en España, hizo que Anselmo Lorenzo y otros adoptasen las ideas que legaba la Asociación Internacional de los Trabajadores, que había nacido en Londres cuatro años antes.
Desde la constitución del primer grupo internacionalista se puede comprar la capacidad que Anselmo Lorenzo tiene para el desarrollo de dichas ideas. Comenzaron a participar en diversos debates confrontando ideas y cualquier tribuna era buena para poder mostrar lo que los ideales de la AIT ofrecía.
En 1870, Anselmo Lorenzo junto a Manuel Cano, Tomás González MoragoFrancisco Mora y otros fundan un periódico La Solidaridad e impulsan la celebración del primer congreso obrero que se desarrolló en España. Celebrado en Barcelona en junio de 1870, dicho congreso debatió las formas organizativas e ideológicas de la Internacional en España. Allí nació la Federación Regional Española de la AIT y Anselmo Lorenzo que acudió como delegado fue elegido parte del Consejo federal.
La enorme importancia que tomaba el obrerismo, el avance de la FRE y los sucesos de la Comuna de París de 1871, pusieron en alerta a las autoridades del momento que debatieron y aprobaron en el Congreso la ilegalización de la Internacional. Mientras Sagasta la definía como “la utopía filosofal del crimen”, los republicanos Nicolás Salmerón y Francisco Pi i Margall salían en su defensa.
Condenados a la ilegalidad, los internacionalistas se frangmentan para que la persecución no merme sus fuerzas. En ese contexto Anselmo Lorenzo junto a González Morago y Francisco Mora viajan a Portugal y participan de la consolidación de primeros núcleos de la AIT portuguesa.
Pero las desavenencias personales internas y los debates internacionales que enfrentaban las posiciones de Marx y Bakunin, iban a marcar la agenda de la FRE en los años 1871 y 1872. De regreso a España Anselmo Lorenzo participó en la Conferencia de Valencia celebrada en septiembre y fue enviado como delegado español a la Conferencia de Londres. Allí el anarquista toledano vio de primera mano la diferencias que existían en el seno de la AIT. Algo que en sus memorias El proletariado militante achacó a una pugna de personalismos que conducían al movimiento obrero a la división.
El regreso de Anselmo Lorenzo a España coincide casi en fechas con la llegada de Paul Lafargue. El yerno de Marx había huido de Francia perseguido por la represión contra la Comuna de París. Alcanzó la frontera española y tras una estancia en San Sebastián y Huesca, pasó a Madrid donde tomó contacto con los internacionales de la capital de España. Anselmo Lorenzo siempre mostró admiración por la persona de Lafargue y por su mujer Laura Marx. Sin embargo la ya palpable diferencia entre las posiciones de Francisco Mora y José Mesa y las de Tomás González Morago fue algo que Lafargue aprovechó. Alrededor del periódico La Emancipación se fue conformando el primer núcleo marxista. Más en la forma que en el fondo, porque lo que caracterizó la disputa de los internacionalistas españoles fue, como Anselmo Lorenzo planteó, los personalismos de unos y de otros. Lafargue colaboró de forma asidua con La Emancipación y empezó a denunciar la existencia de la Alianza de la Democracia Socialista bakuninista como elemento controlador de la FRE. Punto que negaban la otra parte que comenzó a escribir en el periódico madrileño El Condenado dirigido por Tomás González Morago. Lafargue actuó en el seno de los grupos madrileños y de Alcalá de Henares. Por esta ciudad acudió como delegado al Congreso de Zaragoza de 1872 bajo el seudónimo de Pablo Farga. En este congreso, junto a Anselmo Lorenzo, redactaron el concepto de la propiedad. Un extenso dictamen donde se muestra el conocimiento que ambos personajes tenían de economía. De ese congreso salió también la disposición de igualdad hombre-mujer en el seno del obrerismo, si bien ya se había abordado en el congreso de Barcelona de 1870.
Aunque el congreso de mayo en Zaragoza fue un bálsamo, la tormeta se desató poco despues. Las disputas entre La Emancipación y El Condenado no cesaron. Lafargue publicó en un periódico suizo que en España los bakuninistas intrigaban contra la Internacional. Los bakuninistas acusaban a los marxista de intento de control por parte del Consejo General sobre las sección y de autoritarismo. En elCongreso de La Haya de septiembre de 1872, sin apenas representación del sector antiautoritario, se produce la expulsión de la AIT de Bakunin, Guillaume y Schwitzguebel. Acto seguido los antiautoritarios celebran un congreso en Saint Imier (Suiza). La AIT se ha dividido.
En España Anselmo Lorenzo ve con dolor como la FRE también se divide. Mayoritariamente se queda con su posición: el antiautoritarismo. Pero un pequeño nucleo en Madrid al que le siguen escaso número de nucleos en el resto de España, se escinde. Nació la Nueva Federación Madrileña, admitida de inmediato en el seno del Consejo General de Londres. Muy buenos amigos de Anselmo Lorenzo, como Francisco Mora, acabaron en el nucleo marxista. Este núcleo procederá a la fundación del PSOE en 1879 y de la UGT en 1888.
Lorenzo decide en ese momento salir de España y buscar suerte en Francia. Viaja a Burdeos, Toulouse, Montpellier y Marsella. No tiene suerte en el trabajo pero participa de numerosas conferencias donde da la visión del internacionalismo antiautoritario de los sucesos de españa, que vivía momento trascendentales con la proclamación de la Primera República, las guerras carlistas y los levantamientos cantonales.
A su vuelta a España, Anselmo Lorenzo se establece en Barcelona. Allí volvió a tomar contacto con los internacionalistas encabezados por Rafael Farga Pellicer y Jose Llunas. Participa en el desarrollo de numerosas asociaciones obreras y fue uno de los fundadores de la Sociedad de Tipógrafos en 1885.
“Ante vosotros el libro de la historia presenta una página en blanco. Preparaos a rellenarla, futuros”
Pero de esta época hay que destacar la labor intelectual de Anselmo Lorenzo. Vinculado a la masonería desde 1883, Anselmo Lorenzo publica desde ese momento numerosos artículos y folletos para la extensión de los ideales anarquistas. Pero la dura represión que sufre el anarquismo en aquellos momento no fue ajena al propio Anselmo Lorenzo. En 1881 los anarquistas habían levantado una nueva asociación, la Federación de Trabajadores de la Región Española (FTRE). El número de sus afiliados es alto y, en un importante momento de desarrollo sindical, la fuerza de la FTRE comienza a ser un problema para las autoridades de la Restauración. Los sucesos de la Mano Negra sirvieron como excusa para la persecución contra la FTRE, así como los sucesos de Jerez de 1892. La FTRE se disolvió y sumió al anarquismo en una profunda crisis de la que no saldrá hasta el siglo XX. Es el llamado periodo de la bombas, donde como dice el historiador Juan Pablo Calero, se tiraron más periódicos que bombas. A pesar de ello y de que muchos de los atentados acontecidos entre 1892 y 1908 en España son de procedencia dudosa o directamente policial, el anarquismo de forma mayoritaría no aprobó la violencia como medio para la consecución de la anarquía. Ya Pedro Kropotkinhabía advertido en el Congreso de Londres de 1881, junto a Errico Malatesta, de las consecuencias devastadoras que tendría para el anarquismo la adopción de esta línea.
Anselmo Lorenzo, profundo defensor de societarismo obrero y de la lucha educativa del anarquismo, fue detenido y deportado tras la bomba de Cambios Nuevos en 1896. A pesar de que condenaba cualquier acción de ese tipo tuvo que salir exiliado durante un tiempo a París, donde coincidió con las figuras más representativas del anarquismo y del socialismo interancional: Charles MalatoJean GraveJean Jaurès, etc. Allí conoció también a Francisco Ferrer Guardia con el que a su vuelta a España comenzó a colaborar en diversos proyectos periodisticos y en el nacimiento y desarrollo de laEscuela Moderna en 1901. La labor de Anselmo Lorenzo al frente de la editorial de la Escuela Moderna es una de las claves de su éxito. Y todo esto convinandolo con su trabajo usuario: tipógrafo.
La persecución contra la Escuela Moderna que llevó al cierre y encarcelamiento de Ferrer tras el atentado de Mateo Morral contra Alfonso XIII en mayo de 1906 y a la posterior dentención y ejecución de Ferrer tras los sucesos de Barcelona de julio de 1909 no detuvo a Anselmo Lorenzo en su labor editorial. Y eso que tras la Semana Trágica fue nuevamente detenido y deportado a Alcañiz (Teruel).
Un Anselmo Lorenzo ya achacoso y avenjetando todavía tendría una importante labor. Los días 30 y 31 de octubre y 1 de noviembre de 1910 se celebró en Barcelona un congreso obrero impulsado por Solidaridad Obrera que sirivió como congreso fundacional de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Anselmo Lorenzo, como veterano internacionalista, dirigió unas palabras a los allí congregados: “Ante vosotros el libro de la historia presenta una página en blanco. Preparaos a rellenarla, futuros”. Palabras premonitorias del abuelo de anarquismo, pues la CNT con el paso de los años fue la organización obrera más influyente de España.
Pero la salud de Anselmo Lorenzo poco le permitía hacer ya. Siguió escribiendo y dando aportaciones teóricas al anarquismo. Y cuando Europa comenzaba una guerra fratricida, Anselmo Lorenzo dejaba de existir el 30 de noviembre de 1914. Su entierro en cementerio de Montjuich se convirtió en una gran manifestación obrera, donde todas las tendencias del obrerismo rindieron un sentido homenaje a una de las personalidades más influyentes para el desarrollo de los derechos de los trabajadores.
Eje fundamental de la historia, hoy Anselmo Lorenzo apenas es recordando. Aprovechamos la efeméride que significa el centenario de su muerte para la recordar la labor y la importancia que tuvo para uno de los agentes más importantes de la historia.

Julian Vadillo Muñóz
[Imagen: greenrevolution2.jpg]

El problema principal con cualquier debate sobre el "Movimiento Verde" es que no existe como un solo cuerpo de ideas. En lugar de eso tanto individuos como organizaciones sostienen un rango de posiciones desde el anarquismo a través del espectro político hasta las ideas influenciadas por el fascismo. Cualquier término, ambientalismo, ecologismo, etc son definiciones muy vagas de unos amplios cuerpos de ideas y prácticas, probablemente incluso más amplios y más vagos que el socialismo.

Por eso no deberíamos crear una falsa elección entre anarquismo y ecologismo sino más bien deberíamos preguntarnos qué tipo de teoría y acción ambiental deberíamos favorecer los anarquistas por un lado y por el otro explicar por qué cualquier ecologista también debería ser un anarquista de lucha de clases.
Hay un buen argumento que algunos de los primeros anarquistas, en particular Kropotkin fueron los originadores de alguna de las ideas de fondo comunes a la teoría ambiental radical de hoy. Del mismo modo algunos anarquistas de hoy, como Murray Bookchin, tienen una influencia extendida en la teoría ambiental moderna. Esta conexión histórica y actual es probablemente por la que muchos activistas ecológicos radicales ya se describen como anarquistas.
Por otra parte hay gente que se autodenomina ecologista con la que no tenemos nada en común y que nos debería desagradar al igual que otros políticos y movimientos reaccionarios. Un problema principal con el movimiento verde es que los elementos progresistas a menudo fracasan seriamente en distanciarse de los elementos reaccionarios. Esto puede contrastarse con el deliberado distancianciamiento insinuado en el eslogan "ni izquierda ni derecha sino verde".
Puede lograrse una comprensión simplificada del rango de ideas verdes si imaginamos dos ejes de teoría de protección del medio ambiente y las prácticas:
 

Cita:a) Tácticas de Organización: de la Acción Directa al parlamentarismo de líderes
b) Motivación: Del misticismo misantrópico al materialismo humanista

La intersección entre las tácticas del líder/parliamentario y el misticismo misantrópico es actualmente e históricamente inútil en el mejor de los casos y a menudo excesivamente peligrosa por dar covertura a las tendencias políticas  profundamente reaccionarias. En Alemania en 1920, por ejemplo, existía una organización de masas llamada Sangre y Suelo la cuál representaba justamente tal combinación. En 1923 su material de reclutamiento incluía " En cada alemán tiembla un bosque con sus cavernas y sus barrancos ... es la fuente de la esencia alemana, del alma alemana". Para 1939 el 60 % de sus afiliados de las principales organizaciones para la "protección de la naturaleza" se había unido al partido nacionalsocialista (comparémoslo con el 10 % de toda la población masculina que lo hizo.)

En 1942, Himmler usaría el "ambientalismo" como justificación para la anexión de Polonia escribiendo " El campesino de nuestra estipe racial siempre ha buscado cuidadosamente aumentar los poderes naturales de la tierra ... y preservar el equilibrio de toda naturaleza. ... Si, por consiguiente, el nuevo Lebensraum va a convertirse en una tierra natal para nuestros colonos, entonces el planeado acomodamiento del paisaje a lo más cerca de naturaleza es un prerrequisito decisivo ". Esto no es, por supuesto, decir que todos los ecologistas son fascistas, ni mucho menos, pero no puede asumirse con toda seguridad que son automáticamente progresistas.
Secciones del Movimiento Verde hoy en Alemania han resucitado a alguno de los teóricos del "Sangre y Suelo", más detalles de ésto se pueden encontrar en el folleto de AK Press "Ecofascism: Lessons from the German Experience". Esto no se debe interpretar como que todos los ecologistas son o se convertirán en fascistas, lejos de eso, pero debería quedar claro que la etiqueta de "ecologista" no es garantía de política progresista en otras áreas.
El ala del ambientalismo que está más abierto al anarquismo es la intersección o combinación opuesta, la de la acción directa y el materialismo humanista. Se basa en la comprensión de que el medio ambiente es importante porque es donde nosotros vivimos. Así es que no podemos escapar a las consecuencias de la degradación ambiental. Esta comprensión se complementa con la acción para proteger el ambiente basada en la acción directa contra la contaminación etcétera . antes que confiar en un "impuesto verde" u otras nuevas leyes para salvar la tierra.
Muchos de estos ecologistas ya usan la etiqueta 'anarquista' para distanciarse del respetable reformismo de los Partidos Verdes. Pero otros han venido al anarquismo porque hay una lógica distinta y poderosa entre ellos y nosotros.
El Anarquismo trae al ambientalismo una comprensión de por qué el medio ambiente se degrada. Que es la persecución de beneficios por poderosos intereses sobre los cuales ejercemos poco control en la sociedad actual. Tiene poca importancia para un anarquista si estos poderosos intereses son las clases dirigentes privadas de Europa occidental o los burócratas estatales que previamente dominaron Europa Oriental y que todavía controlan grandes secciones de la economía a nivel global.
Para resumir, como anarquistas somos conscientes de que estamos condicionados por el medio ambiente para existir, somos conscientes que "el Poder" ya sea basado en la industria o en el estado desea destruir localmente grandes partes del medio ambiente en persecución del poder y el beneficio. Finalmente somos conscientes de que la única forma para detener al "Poder" es la acción directa contra sus proyectos a corto plazo y un cambio revolucionario de la sociedad a largo plazo.
Sin embargo hay otro elemento común con el ala radical o progresista del movimiento medio-ambiental. Para muchos involucrados los métodos utilizados también representan una forma de escape a la miseria de la vida diaria bajo el capitalismo. Esta actitud que a menudo es definida en círculos anarquistas como 'primitivismo' es algo que también necesitamos considerar. Los campos de protesta de los movimientos anticarreteras en Gran Bretaña e Irlanda representó entonces algo más que una forma para detener proyectos innecesarios de carreteras y cuestionar las prioridades del transporte. Para muchos también representó un modelo alternativo de cómo podríamos vivir. Uno sin jerarquías y más relacionado con la naturaleza.
Los artículos que se originban en estos campamentos a menudo los retrataban como islas de escape al capitalismo y en éstas buscaban desarrollar una teoría de cómo podría ser la gente auto-suficiente y entre ellas, en algunos casos incluso intentando escapar a la dependencia del estado del bienestar (paro, etcétera). Lo de crear colonias para "escapar al capitalismo" no es un fenómenos nuevo, también tiene un paralelismo histórico asociado con el anarquismo. En los años 1920s por ejemplo esto fue expresado por el crecimiento de comunas en EEUU
Voy a ser crítico con esta tendencia pero dejadme empezar moderando esta crítica al decir que, como anarquistas, deberíamos defender el derecho de la gente de escoger cualquier estilo de vida que deseen bajo la sociedad actual. Y en una futura sociedad anarquista deberíamos aclarar que la gente escogerá vivir en una amplia variedad de formas. Me gustan las ciudades y la diversidad cultural que viene con ellas, así es que ciertamente creo que las ciudades existirán en el futuro, pero también deberíamos aclarar que alguna gente escogerá vivir en comunas mucho más pequeñas, en formas que consideran que están más en contacto con la naturaleza. Dado que la gente es libre para escoger de qué manera vivir no sólo no deberíamos tener problema con esto sino que deberíamos desear tal sociedad. Una en la cual la gente pueda moverse entre las diferentes formas de vida y las diferentes comunidades según les satisfaga, sin las desventajas económicas subsiguientes ni la represión política que acompaña tales elecciones en la sociedad de hoy.
Lo que quiero yo criticar, sin embargo, es la idea de que este tipo de elección pueda cambiar la sociedad, o más fundamentalmente, que si todo el mundo se hiciera tal cambio de estilo de vida sucedería una revolución porque el capitalismo ya no podría funcionar.
Fundamentalmente esto menosprecia la voluntad del capitalismo para obligar a la gente a trabajar. El capitalismo cuando se ve confrontado con escasez de trabajadores tiene pocas dudas en echar a la gente de la tierra y hacerlas afrontar la elección de trabajar en la fábrica o morir de hambre. Históricamente ésto fue, al menos en un grado, de lo que iban las Enclosure Acts en el siglo XVIII en Gran Bretaña. La división de la tierra en unidades claramente marcadas llevó a decenas de miles de persona que no pudieron hacer reclamación formal del campo a las ciudades. Las condiciones en la ciudad a esa época eran horribles, con la tasa de mortalidad excediendo al índice de natalidad.
Hoy presenciamos fenómenos similares en muchos países del "tercer mundo" en donde enormes áreas de tierra están en barbecho mientras los campesinos sin tierras se ven forzados a mudarse a los barrios bajos de la ciudad y ganar a duras penas un sustento en condiciones casi imposibles. Así que no deberíamos olvidarnos de que el capitalismo tiene dientes y que en el pasado histórico y fuera del 1er mundo no tiene reparo en usarlos si necesita mano de obra.
Más fundamentalmente, muchos trabajadores no tendrán el deseo escoger el estilo de vida asociado con 'el dejarlo todo'. Disfrutamos de las comodidades de la sociedad consumista del capitalismo. Soy un grande fan del Playstation, por ejemplo, y tales artículos sólo pueden ser producidos en avanzadas sociedades industriales. Estoy dispuesto a luchar por una sociedad en dónde como clase decidamos qué producir y si los beneficios de la producción pesan más que el daño ambiental causado por la producción. Estoy incluso dispuesto a reconocer que durante un tiempo al menos, podemos decidir que producir estufas de carbón vegetal es más importante que producir Playstations. Estoy dispuesto a luchar por una sociedad donde la gente pueda escoger sus propios estilos de vida. Pero no voy a luchar por una sociedad que se limita a comunas pequeñas e industria de baja tecnología.
Para finalizar este es núcleo de un análisis anarquista del ecologismo. En una sociedad donde democráticamente controlemos la producción optaremos por no contaminar, o limitar la contaminación a un nivel que pueda ser asimilado. Nosotros también reconocemos la necesidad que hay de luchar contra las actividades dañinas en el "aquí y ahora" y vincular estas luchas con otras luchas para cambiar la sociedad. Defendemos el derecho de la gente a ser diferente aquí y ahora, a escoger su propio estilo de vida, su sexualidad, sus preferencias musicales, y cualquier cosa. Esta posición nos hace automáticamente aliados del fin radical del movimiento verde para cambiar de la política de la protesta permanente a la política del cambio permanente.

Fuente: http://struggle.ws/wstrans/spanish/ecology.html
[Imagen: tumblr_mdhphj7Wmm1rhtxsko1_250.jpg]

Este texto es un resumen de unas críticas al veganismo que aparecieron en el artículo, “Veganism: Why Not”, todavía no traducido al español.
Hago las críticas desde una perspectiva y práctica anarquistas, con fuertes influencias anti-civilización y ecologistas. Es decir, lucho por la liberación animal. Lucho por un mundo en que ningún ser vivo esté encarcelado. Espero que se reciban estas críticas con un espíritu solidario, aunque para muchas compañeras y compañeros, el veganismo ya se ha convertido desde hace tiempo en un tema identitario, expresándose a través de la exclusión y el asco hacía el otro más que a través de la razón y la autocrítica.
Matices sobre la liberación animal
Para empezar, quiero matizar mi apoyo por el concepto de liberación animal, porque también tengo críticas de unas corrientes o potencialidades de ésta. Apoyo la liberación animal sólo en cuanto ésta signifique que ningún animal debería vivir en una jaula o sometido a una industria, y que nuestra lucha y nuestro análisis deberían ser biocéntricos en vez de antropocéntricos,es decir, que vivimos sólo gracias a la Tierra y es autoritario, cristiano y hasta suicida ponernos por encima de la tierra o los otros seres vivos.
No obstante, me niego utilizar la palabra “liberación” para referime a la liberación concedida a seres ajenos. Creo que se trata de una mentira cuando se utiliza la expresión “los liberamos a ellos,” tanto si se dice “liberamos a los (otros) animales” como “liberamos a los iraquís.” El concepto de especismo se debe a la idea liberal de igualdad. No somos iguales con otros animales. Como seres sociales (tipo lobos o monos) tenemos relaciones con otros miembros de nuestra especie que no se pueden elaborar con otros animales. No se trata de superior o inferior, sino diferente. Una de las características únicas que se puede dar sólo en relaciones humanas es la solidaridad. La solidaridad se sostiene a base de la mutualidad, la comunicación crítica, la capacidad de luchar y la autonomía de las luchas. No puede haber solidaridad con víctimas. Y dado que los otros animales no pueden luchar para derrotar el capitalismo, no puede haber solidaridad con ellos. Amor, compasión, cariño, aprendizaje, cuidado y muchas otras cosas, pero solidaridad no.
La izquierda ya ha tergiversado bastante el concepto de la solidaridad, aprovechándose de dificultades o desigualdades en la comunicación para subordinar otras luchas a la suya en nombre de una caridad disfrazada de solidaridad. Ya ha pasado muchas veces, a menudo entre partidos de izquierda y luchas indígenas, por ejemplo.
Por eso se deberían cuidar los conceptos de solidaridad y liberación en vez de contaminarlos con ejemplos equivocados. Es urgentemente necesario rescatar o salvar animales apresados por las varias industrias que les explotan, pero llamemos a las cosas por sus nombres precisos. Si una lucha se fundamenta en salvar y rescatar a otros seres que no son por sí capaces de liberarse, es mejor no disfrazar su naturaleza cristiana hablando falsamente de “liberación” y “solidaridad.”
También critico el concepto de liberación animal por su cercanía a los de derechos animales. Hay un gran peligro teórico, encaminado hacía el liberalismo, en separar a los animales de los otros seres vivos, de la red viva que es la Tierra, y señalarles como sujetos políticos que necesitan de una protección. Extender el supuesto derecho a vivir a los otros animales es como incluir a las mujeres y personas no blancas en la sujetividad democrática creada por hombres blancos y ricos; no se trata de extender la libertad sino de universalizar la dominación.
Lo siguiente consiste en unos argumentos que se puede encontrar elaborados más profundamente y con más pruebas en el artículo anteriormente citado, por si a alguien le interesa traducirlo.
La coherencia anarquista
El veganismo se basa en una idea equivocada de la coherencia. Muchas y muchos anarquistas a favor de la liberación animal se convencen en su decisión de adoptar una dieta vegana pensando que una debería ser coherente entre sus ideas y sus prácticas. Si alguien está en contra de la explotación animal, no debería consumir productos animales. Parece lógico, pero la lógica en cuestión es plenamente capitalista. También estamos en contra del Estado, del capitalismo y del ecocidio pero andamos por la acera pública, vamos en bici o auto por las calles y carreteras construidas por el Estado, fuimos a escuelas subvencionadas por el Estado, gastamos electricidad producida por una colaboración de empresas capitalistas y el Estado, cuando nos enfermamos acudimos a clínicas o hospitales que o pertenecen al Estado o a una empresa privada, vestimos con ropa producida por obreras maltratadas empleadas a propósito de la acumulación de capital, cualquier cosa que compramos fomenta la acumulación de capital y fue transportado en un automóvil o avión así contribuyendo al cambio climático y toda la comida que compramos, robamos o reciclamos es mercancía capitalista. Hacemos todas estas cosas vergonzosas no porque somos hipócritas sino precisamente porque nos están impuestas, porque vivimos en un mundo dominado por un Sistema que no nos deja otra opción sino luchar.
El veganismo pretende evadir las consecuencias de la explotación animal, o “no participar.” Pero la “no participación” es ilusa, irreal, imposible. Si fuese posible no participar en el capitalismo, no sería necesario morir luchando. Todos podríamos simplemente optar por la no participación y el capitalismo no podría extenderse e imponerse a nuestras vidas. Pero es una fantasía. La base ética del veganismo existe en plena contradicción con el anarquismo y la crítica al capitalismo. Si el veganismo tiene razón, la revolución no. Tenemos que ser consecuentes: ¿es posible “no participar” o no? Las dos visiones no son compatibles.
La coherencia vegana es una coherencia de ciudadano, de consumidor, que pretende vivir en acuerdo con sus principios según sus elecciones de consumo. La coherencia anarquista tira por un camino contrario. La coherencia anarquista nos exige luchar, destruir las estructuras y opresiones impuestas, crear nuevos modos de relacionarnos entre nosotras y con la tierra. Nos exige desarrollar prácticas que fluyan de nuestras ideas y criticar las ideas según nuestras prácticas. Nos exige llevar nuestras inquietudes y nuestra lucha a la cotidianidad. Pero una cuestión exclusivamente capitalista—el consumo—no cabe en la práctica. Un consumo alternativo no tiene lugar en una lucha anarquista. Es otra imposición más con la cual soñamos destruir.
El comprar carne, comprar cuero, comprar algodón o comprar tofu es todo igual, son únicamente imposiciones que nos provocan rabia y que no pueden existir en un mundo sin autoridad.
Un análisis equivocado del capitalismo
Hay los que creen que mientras todo consumo es malo, hay algo peor en comprar productos animales. Esta creencia, fundamental en el veganismo, conlleva un análisis equivocado del capitalismo.
Mientras la democracia pinta el consumo como un tipo de elección entre varios productos-candidatos que el ciudadano puede apoyar o no—una visión que el veganismo ha tragado—el hecho es que el Capital es único. No existe una industria animal como algo apartado. Comprar cualquier cosa, desde harina de garbanzo hasta una hipoteca, alimenta todas las industrias y la acumulación de capital en general. El movimiento de capital que se provoca cuando tú pagas tu alquiler o compras gasolina para tu auto (o una nueva rueda para tu bici) pasa por el banco acreedor y de ahí se vuelve a invertir en cualquier empresa, que fácilmente podría ser una empresa de explotación animal. Tampoco importa si es una empresa con un alto margen de ganancia. Ésta sirven para generar rentabilidad sobre la inversión, pero también le sirven a los bancos para invertir en empresas que pierden dinero porque así pueden reducir sus impuestos o acumular capital fijo.
Tarde o temprano, el dinero que gastas va a pasar por la industria animal. Y si sólo nos fijamos en la industria alimenticia, será más temprano que tarde. Las frutas que compras están polinizadas por abejas que están comercialmente explotadas. La verdura que compras está, en muchos casos, abonada con estiércol animal que los agricultores compran al por mayor en las granjas-fábricas. ¿La solución vegana? La única alternativa es el abono petroquímico, producido de petróleo (que es un producto de animales que murieron hace millones de años). Ni hablar de los millones de animales matados por los tractores imprescindibles a la monocultura, por la destrucción de la selva, por el uso de químicos. La destrucción de la selva está fomentada actualmente por la cultivación de la soja, impulsada simultáneamente por el consumo de las vacas y cerdos encarcelados en las granjas-fábricas, y por el consumo de humanos que piensan que la soja constituye un alimento sano, gracias en gran parte a los vegetarianos y veganos.
Luego, encontramos el hecho de que la comida vegana está producida y vendida por las mismas empresas que también producen y venden productos animales. Compres lo que compres, el dinero se destina también a la industria animal. Los supermercados y las multinacionales que controlan casi todo el mercado alimenticio son los mismos.
Pero el veganismo, al pretender no participar de esta maraña, obvia la naturaleza y el funcionamiento del capitalismo y entrena a sus partidarios en una ignorancia escandalosa de lo que realmente es el capitalismo. Lo que consigue, al contrario, es una conciencia del capitalismo más cercana al liberalismo, es decir, al propio capitalismo.
Es peor, el veganismo se convierte fácilmente en una herramienta del capitalismo. Actualmente, el capitalismo tiene mucha necesidad de mostrarse “verde”. No tan sólo para ganar dinero, sino para evitar un conflicto cada vez más grande y para manejar y suavizar una crisis ecológica que ya ha sembrado más daño económico e inestabilidad que las luchas antisistémicas. Los mismos veganos han señalado el camino del capitalismo verde, promoviendo discursos reformistas en que se demuestra que un consumo vegano utiliza menos recursos, por ejemplo, hablando de toda la alimentación y agua que consumen las vacas y cerdos (industriales) que están enjaulados por el consumo humano. Los mismos capitalistas y estados ya están buscando una manera de reducir su “huella ecológica”, de permitir que una población mundial sostenida por las estructuras industriales siga creciendo, y el veganismo es una buena respuesta. Ya en los Estados Unidos y paises del norte de Europa, el vegetarianismo y el veganismo se han normalizado y comercializado.
Pero no se habla de la posibilidad de una confluencia entre los intereses del veganismo y del capitalismo. Incluso suelen desconocer los veganos que una reducción en el consumo de un producto puede, en un mercado capitalista, provocar el aumento del consumo total de este producto. Una posible consecuencia de una reducción del consumo es la reducción en los precios, que puede permitir que los otros consumidores consuman más. Eso es exactemente lo que pasó en los 80 en el contexto de campañas de reducción de consumo de electricidad por las ONGs ecologistas reformistas. Fomentando el uso de aparatos de alta eficiencia y la reducción del uso, contribuyeron a la reducción total de los precios de electricidad, lo cual permitió a los grandes usuarios—las empresas y las fábricas—consumir mucho más. El veganismo está repitiendo en parte una estrategia que surgió de un pensamiento reformista y procapitalista hace 30 años.
¿Este tipo de ignorancia vamos a permitir en nuestros entornos, y además disfrazado de lo más radical y coherente? ¿Exactemente qué de libertario y anticapitalista tiene el veganismo, aparte de los parches?
Una moral cristiana
Como veremos a continuación, ningún mundo sin capitalismo e industrialización sería vegano. Pero muchos veganos consiguen atar el veganismo al anarquismo haciendo equivalencia entre matar y dominar. Pero no son iguales. De hecho, matar en su fondo es un acto no autoritario, porque la autoridad necesita dominar precisamente formas de vida. Necesita condicionar, disciplinar, someter y dejar vivo. Mata sólo para educar o amedrentar a sus otros súbditos.
En occidente, el rechazo al asesinato proviene del cristianismo. El concepto de un derecho a vivir se basó originalmente en la idea de que nuestras vidas pertenecen a Dios, por lo tanto no podemos quitarlas, ni por el aborto, ni el suicidio ni la eutanasia. La Biblia justifica el asesinato de animales diciendo que Dios creó los animales para nuestro uso. Pero el veganismo sólo modifica este antropocentrismo, extendiendo el derecho a vivir sólo a los seres que más se parecen a nosotros. Las plantas y otras formas de vida se excluyen, y en muchos casos la justificación para respetar a los animales es porque tienen cerebros o sistemas nerviosos como nosotros.
En una sociedad no alienada de la naturaleza (que son las únicas condiciones que podrían producir el veganismo) es absurdo este concepto. Nadie tiene derecho a vivir. Al contrario, todos tenemos la certeza de morir. Matar es una actividad natural. Se puede hacer, como cualquier cosa, de forma respetuosa, de forma autoritaria, de forma cruel, etcétera.
Es interesante que Ted Kaczynski también critica al veganismo, porque ninguna cultura primitiva era vegana, y hace una relación entre la moral vegana y la moral cristiano, comparando el no comer carne con los ayunos de los cristianos antes de su Semana Santa.
A la alienación moral que aparta a los seres humanos de la naturaleza, el no considerarnos animales, el no permitirnos ciertas actividades porque “sabemos mejor” también hay que destruirla.
Hacia una liberación ecocéntrica
No es un paso en absoluto hacía la liberación consumir comida vegana producida a través de la explotación de trabajo migratorio, el uso de abono químico hecho de petróleo que está alimentando “zonas muertas” en el océano, el uso de pesticidias y herbicidas que matan a millones de pájaros, bichos y seres humanos, el uso de maquinaria pesada que aplasta la tierra y produce una gran parte de los gases de efecto invernadero, la manipulación genética que tiene consecuencias desconocidas, el procesamiento de grandes fábricas que también conllevan la explotación y la contaminación con químicos, y la distribución a través de supermercados que también explotan, aumentan la precariedad, malgastan escasos recursos y constituyen la culminación de una cadena de alienación que nos separa de la tierra y de nuestra propia alimentación.
Una dieta vegana es una mierda. Toda dieta dentro del capitalismo (y todos estamos dentro del capitalismo) es una mierda, pero los anarquistas omnívoros no reconocemos la mierda que comemos como un paso adelante en la lucha ni “ser coherente” ni otra de las hipocresías que promueven los veganos.
Pero una crítica a la industrialización de la alimentación sí que puede llegar a un paso adelante en la lucha por la liberación total. Poner en práctica esta crítica más profunda—y no la crítica socialdemócrata a la “crueldad” más reconocible en un análisis antropocéntrico porque la sufren otros seres que también tienen dos ojos que nos miran desde la propaganda cara de ONGs animalistas—consiste en atacar las industrias, las fábricas, los supermercados, los bancos que las financian y los estados que los subvencionan, y también en ocupar terrenos, defender bosques y campos, recuperar conocimientos de cultivación, recolección y caza.
El consumo no tiene nada que ver. Se trata únicamente de ataque contra lo que nos contamina y nos enajena de nuestra alimentación, de toma de espacio usurpado por el capital, de autodefensa de lo poco que nos queda y de autoorganización de nuestra alimentación.
Y resulta que el veganismo constituye un estorbo en el desarrollo de tal práctica. El veganismo, ideología plenamente urbanizada, no hace diferencia entre los ricos que cazan para ocio y como símbolo de su dominio, y los millones de personas pobres o indígenas que siguen cazando y recolectando (actividades complementarias desde el principio de nuestra espécie) para su alimentación. Algunos lo hacen de forma cruel e insostenible, gracias a las influencias de las religiones y economías del poder que ha extendido la civilización, mientras otros lo hacen de forma respetuosa y equilibrada. Es una distinción muy importante que el veganismo no es capaz de hacer.
El veganismo también se desvanece con la experiencia de cultivación. Un huerto vegano puede durar unos años, generando alguna experiencia anécdotica, pero no es casualidad que nunca ha existido en la historia ninguna cultura cultivadora vegana. En la práctica no se pueden separar a los animales de las otras formas de vida. La tierra, las plantas, necesitan relacionarse con animales—con el estiércol y la muerte de animales—para vivir. Los mejores huertos funcionan como ecosistemas, con ciclos nutritivos entre plantas, tierra, sol, agua y animales como gallinas o caballos. Una comunidad liberada no se ve como el explotador de estos ciclos sino como una parte de ellos que también dan alimentación a las otras partes igual que reciben alimentación de ellos.
Manipulaciones relacionadas con la salud
En la lucha por la liberación total, es también necesario combatir la abstracción del racionalismo y exigir una corporalidad de nuestras teorías, o sea que siempre devienen de y vuelvan a la realidad vivida, que la teoría jamás sea una imposición dogmática a nuestros cuerpos sino reside en y se forma a partir de ellos.
El veganismo se ha convertido en otra abstracción que hace daño a nuestros cuerpos. Siguiendo la lógica de que la explotación animal = malo ; por lo tanto, no hay que consumir los productos animales, se ha impuesto otra norma sin que nuestros cuerpos nunca hayan podido entrar en el diálogo.
Muchas y muchos veganas y veganos, dando más importancia al evangelismo de su norma que a la investigación crítica, han difundido mucha desinformación que pone en peligro la salud de sus practicantes. Las diez páginas de información técnica que harían falta para comprobar los siguientes argumentos estarían un poco fuera de lugar en un texto de estas dimensiones; además simplemente facilitar la información precisa no solucionaría el problema fundamental, él de animar a la autoinvestigación crítica entre compañeros vergonzosamente vagos a la hora de leer e investigar.
Una tarea esencial, y generalmente descuidada por las compañeras y compañeros, es no tan sólo leer la información de las páginas afines—en este caso las páginas veganas—sino leer también las páginas contrarias y ver cuales son capaces de desmontar los argumentos del otro. Desafortunadamente, en vez de hacer eso, muchas y muchos compas caen en un relativismo despreciable, parecido a lo de los cristianos cuando justifican su pseudociencia, que hay muchas teorías y cada una tiene sus propios datos, imposibles de desmontar—postura tan patética como erróneo.
A continuación, vamos a desmontar uno de los mitos más comunes sobre la salud vegana, con unas pistas sobre como comprobarlos. Los argumentos más detallados están elaborados en el artículo anteriormente mencionado. Para una investigación más profunda, está muy bien recurrir a las revistas científicas con procesos de evaluación por pares. Ojo que la mayor parte de información científica está en inglés, pero de verdad, el lenguaje científico es muy común entre inglés y español (la mayoría de las palabras siendo de origen latin) y cualquier persona que investigue estos recursos, independiente de su lengua materna, tiene que aprender toda una terminología nueva. Wikipedia es un recurso genial para el aprendizaje de ésta.
La comida vegana NO es una buena fuente de hierro. Hay varias trampas que se han utilizado para propagar esta mentira. Por ejemplo, que las espinacas tiene más hierro por 100 calorias que la carne. ¿Pero que son los calorias? No es una medida de volumen ni de peso, sino de energía. Dado que las espinacas casi no tienen calorias, tendrías que comer espinacas hasta vomitar para conseguir el hierro que hay en un plato de carne.
Además, el cuerpo no es una máquina. Comer no es ir a la gasolinera y llenarte con los químicos necesarios. Investiga la diferencia en absorción entre hierro de origen animal y hierro de origen vegetal. Lo animal es hasta diez veces superior. Investiga que químicos, además, inhiben la absorción y cuales la promueven. Verás que todos los que inhiben son de origen vegetal (espinacas y soja abundan en varios) mientras la carne la promueve. Todos son datos que casi nunca aparecen en la propaganda vegana, que proporciona una visión sencilla del cuerpo como máquina, omite datos o utiliza comparaciones manipuladas.
La comida vegana NO es fuente de B12. Mucha de la levadura que venden como supuesta fuente de B12 o no la contiene (y si la contiene es sintética, es decir enriquecida) o muchas personas no son capaces de absorberla. Las pastillas, además, tienen una absorción muy inferior a la comida real.
Los seres humanos SÍ que somos omnívoros por naturaleza. Los argumentos veganos al contrario se basan en una comparación entre seres humanos y carnívoros (no somos carnívoros) o con los omnívoros más lejanos (en términos evolutivos) para crear la impresión manipulada de que tenemos rasgos más parecidos a los herbívoros. Nunca hacen una comparación con otros primates, lo cual muestra claramente nuestra naturaleza omnívora. Además, para decir que nuestro sistema digestivo (específicamente la proporción entre largo de intestino y largo de cuerpo) se parece más a los herbívoros que a los omnívoros, utilizan una medida de los intestinos humanos bastante más larga de la que puedes encontrar desde cualquier otra fuente. Y, obvio, no dicen que no existe ninguna cultura cazadora-recolectora vegana, no dicen que en los restos arqueológicos más antiguos siempre encuentran pruebas de caza y alimentación omnívora, ni que específicamente lo que permitió la evolución del genus homo (el crecimiento del cerebro, que consiste en gran parte de grasa) fue el consumo de mucha más grasa animal, sobre todo la médula ósea y los cerebros de animales muertos que ya podrían acceder gracias al su uso de la piedra como herramienta.
La falta de hierro, de B12 o de ácidos grasos como los omega pueden demorar entre 6 y 10 años en manifestarse. No creo que sea casualidad que la gran mayoría de veganos y vegetarianos—y en ésto me incluyo yo—duran el mismo tiempo antes de volver a una dieta omnívora (o de dieta vegana a dieta vegetariana), a menudo por motivos de salud o falta de motivación.
La nutrición no es una cosa de máquinas. Cada persona es diferente, y hay una minoría de personas que pueden vivir sanamente con una dieta vegana, si la cuidan mucho. Pero en general el veganismo no es nada sano y no se debería reivindicar como tal.
El motivo para reivindicar el veganismo tendría que ser exclusivamente por el tema de liberación animal, sin engañar a la gente y ganar adeptos con argumentos falsos relacionados con la salud. Pero ya hemos visto que el veganismo y la liberación animal, concebida de manera anarquista y no liberal, no tienen nada que ver.

Fuente: http://www.alasbarricadas.org/noticias/node/24789
[Imagen: anarquismos0022.jpg]
Os presento un nuevo documento que sirve, creo, para introducir los planteamientos económicos de los anarquistas, divididos en tres “escuelas”: la mutualista (vinculada con Proudhon), la colectivista (representada por Bakunin) y la comunista (desarrollada por Kropotkin). Se podría discutir si otra escuela, el denominado anarquismo de mercado, está incluida en la corriente mutualista proudhoniana o no. También es discutible que el mutualismo sea defendido por “pocos anarquistas”.
A pesar de que el autor deja entrever sus simpatías por el comunismo libertario, suscribe un principio que creo fundamental y de primer orden para cualquier pensamiento libertario: la libre experimentación. No parece correcto descartar, por ejemplo, el cooperativismo como un avance transformador antes de juzgar sus logros y contradicciones en la práctica. La defensa de este principio de libre experimentación abre la saludable puerta a un “anarquismo sin adjetivos”, como propusieran, entre otros, Ricardo Mella, Fernando Tarrida del Mármol y Voltairine de Cleyre, en el espíritu esta última de las ideas de Dyer Lum. Esta orientación derribaría las fronteras sectarias entre las diferentes corrientes anarquistas para comprometerlas en un, sin duda, fructífero debate para todos.
PDF: La economia del anarquismo

Fuente: http://disenso.wordpress.com/2013/08/12/la-economia-del-anarquismo/
[Imagen: images?q=tbn:ANd9GcQjtdIqcRC7nyPVX7m5aDA...nQq0MJd0iw]
A los compañeros ácratas, libertarios, anarquistas y cualquier persona que crea que la mejor forma de trabajar en esta guerra social, es a través de la horizontalidad, la fraternidad y el apoyo mutuo.
A los compañeros integrantes de Confederación Nacional de Trabajadores (CNT)
A los compañeros de la Federación de Anarquistas de México (FAM)
A los compañeros que quieren formar parte de la Federación Libertaria de México
En agosto de 2014 varios compañeros comenzamos a formar parte de lo que en ese momento se llamaba el bloque libertario UNAM. Tras varios meses de trabajo y tras demasiadas discusiones fuimos retirándonos de dicha organización, primeramente por la línea marxista-leninista con la que se comenzó a trabajar, por el nexo que había entre integrantes de este colectivo (en especial Demian Reyes) y grupos pertenecientes a la FNLS (comité cerezo) que en marzo de ese mismo año realizaron un ataque de meramente paramilitar a los compañeros del okupa Che Guevara; sin dejar de lado que durante varias acciones se puso en riesgo nuestra integridad de manera desmesurada por actitudes infantiles de este mismo compañero y que en reiteradas ocasiones se centralizaron los recursos y decisiones en un grupo de no más de 3 personas dejando al resto solo opción de hacer lo que estas personas querían o no, dejando en claro que si escogía la segunda se le segregaría del colectivo.
Consideramos que el compañero Demian Reyes representa un peligro para otros colectivos de Anarquistas ya que en su afán de “querer enseñar el camino correcto de la lucha social” ha hecho pública información sensible sobre los métodos de lucha anarquista prueba de esto fue la publicación del periódico “revuelta epistémica” de mayo-junio (https://bloquelibertariomexico.files.wordpress.com/…/peric3…) en el que se exponen formas de accionar y métodos de escape que le facilitan a la policía un método de reacción que pone en riesgo a compañeros. Otro ejemplo es su próxima publicación “antropología del anarquismo del siglo XXI” en el que de forma meramente policial le pide a diversos colectivos activos sus historias y formas de actuar para hacerlas públicas.
En los pasados días se genero una disputa entre grupos afines a la FLM y otros grupos. Por lo que aclaramos.
Sobre los colectivos fantasma. No nos referimos a colectivos que ya han trabajado desde hace tiempo nos referimos a los comités libertarios de no más de 3 personas que a su vez forman parte del Bloque libertario y de la editorial “revuelta epistémica”, muchos de estos comités no llevan más de 2 meses de existencia.
Sobre la CNT. Defendiendo la FLM una página que se nombra CNT-catalunya https://www.facebook.com/pag…/CNT-Catalunya/289261784467763… saco un comunicadowww.facebook.com/permalink.php… en el que declara que toda la CNT desconoce cualquier tipo de vinculo con la FAM y se adhiere completamente a la FLM. Sí bien creemos que tener relaciones amistosas y de trabajo son importantes no creemos que una organización española forme parte de una lucha en otro territorio. Por lo que de la manera más atenta les pedimos hagan pública su posición general respecto a estos hechos.
Sobre la FLM. Consideramos que si es muy importante coordinarnos entre diferentes grupos, pero consideramos, por experiencia, que esta federación esta diseñada para que los integrantes del bloque libertario se hagan propaganda y no para lo que esta dice que es.
Sobre la FAM. Muchas de las personas involucradas en este conflicto no formamos parte de dicha federación pero reconocemos el trabajo que esta ha llevado por ya siete años.
Sobre el bloque libertario. Consideramos que es un insulto al trabajo libertario que se ha realizado en México, que, utilizando la bandera anarquista, lleguen a diversas comunidades que ya tienen cierto aprecio por estos, para que así les habrán sus puertas y puedan realizar lo que ustedes quieren, siendo que ustedes son comunistas de la línea más vil y traicionera que existe.
A los demás colectivos que conforman la FLM consideramos que si es importante la coordinación entre diferentes colectivos anarquistas mas no creemos que debamos caer en la desesperación y trabajar a lado de personas que pueden resultar peligrosas.

Fuente: https://www.facebook.com/bloquenegromx/p...9461095918
[Imagen: 11745386_10153187016853026_4365960186176...e=5617221A]
Saludos y solidaridad.

Quiero expresar mi apoyo y solidaridad con la Federación Anarquista de México (FAM) que ha estado bajo a ataque y difamación en estas últimas semanas. Para mi FAM ofreció un espacio de aprendizaje y de solidaridad en mi estancia en México y tengo profundo respeto hacia lxs compañerxs, grupos e individuales, que formaron parte y forman la FAM ya que sus proyectos me parecieron sumamente consistentes e impactantes. Además quiero subrayar que todos los eventos de FAM en que yo participé fueron abiertos, horizontales y basados en principios ácratas de criticar y deconstruir jerarquías en cualquiera de su forma. Por lo mencionado anteriormente, me duele y me ofende la difamación del trabajo de lxs compañerxs de FAM y ofrezco mi solidaridad y apoyo desde Finlandia.


Senja V.
Al ser un foro anarquista no creemos en imponer leyes de conducta, pero sí consideramos que es necesario mantener el orden en los temas de los foros, respetarnos y sobre todo, ser congruentes con las ideas ácratas del foro, por ello consideramos necesario:

1.- Las publicaciones deben ser acordes a las ideas anarquistas, por lo que quienes suban temáticas o hagan comentarios racistas, sexistas, homófobos o afines al Estado, a la autoridad, al clero o temas y comentarios de publicidad de empresas serán advertidos  veces, a la cuarta serán banneados;
2.- Para publicaciones no afines a los antes mencionados, pero que tampoco tengan que ver con el anarquismo, está la sección de ocio, donde pueden subir lo que consideren adecuado;
3.- Les pedimos por favor que se debata con respeto, porque estamos en un espacio anarquista, no en un parlamento. Quienes insulten, amenacen o lancen difamaciones sin prueba alguna serán banneados.


Con estas 3 simples normas de conducta creemos que es posible convivir adecuadamente.
Cualquier otra sugerencia la pueden aportar en la sección de "sugerencias"

¡Salud!
Presentación
[Imagen: cntfai.jpg]


La Federación Anarquista Ibérica (FAI) es una organización fundada en 1927 en la playa deEl Saler, Valencia, como continuación de dos organizaciones anarquistas, la portuguesa, Unión Anarquista Portuguesa y la española Federación Nacional de Grupos Anarquistas de España, teniendo de esta forma un ámbito de actuación ibérico. En la actualidad la organización forma parte de la Internacional de Federaciones Anarquistas.
Desde su fundación hasta el advenimiento de la dictadura franquista desempeña un papel importante en el movimiento obrero español, sobre todo a través de la denominada trabazón con la CNT, es decir la presencia de elementos faístas en la organización anarcosindicalista. La intención era que el sindicato no se alejase de los postulados ácratas. De esta manera, en la década de 1930 el sectorfaísta de la CNT se opuso al treintista.
Su organización estuvo basada sobre grupos pequeños de afinidad anarquista de activistas autónomos. La FAI permaneció como una organización secreta e ilegalizada, incluso después del reconocimiento de su existencia dos años después de su formación. Su naturaleza subrepticia hace difícil juzgar la extensión numérica de sus miembros. Se estima que los miembros de la FAI justo antes de la revolución rondaba entre los 5.000 y 30.000. La cantidad de miembros se incrementó drásticamente durante los primeros meses de la Guerra Civil.
La FAI fue tácticamente revolucionaria, con acciones que incluían desde los robos de bancos para la adquisición de fondos, la constitución de bibliotecas populares a la organización de huelgas generales. Apoyó esfuerzos en contra de la dictadura de Rivera y la monarquía, y en 1936, contribuyó al establecimiento del Frente Popular a cambio de la liberación de los numerosos presos libertarios. Tras el alzamiento franquista, las organizaciones anarquistas comenzaron a cooperar con el gobierno republicano, no sin controversia. A la vez propulsó activamente la Revolución Social Española de 1936 en la cual veía llevados a la praxis sus ideas ácratas (colectivizaciones de tierras e industrias, municipalismo libertario, etc.), aunque ello llevó a la par casos de represión en la retaguardia republicana por parte de faístas (ante la oposición de destacados líderes cenetistas) no sólo contra simpatizantes del fascismo, sino incluso contra republicanos moderados, pequeños propietarios o la Iglesia.
Durante el franquismo continuó clandestinamente, actuando en unión de las demás organizaciones y grupos del movimiento libertario español y tras la llegada de la democracia se forman grupos en varias localidades que duran hasta la actualidad, aceptando los postulados ácratas clásicos, su negativa a registrarse legalmente como asociación y manteniendo la independencia económica de cualquier institución. Apoya habitualmente las actividades del anarcosindicato CNT-AIT y mantiene relaciones de afinidad con el mismo, formando el llamado movimiento libertario histórico.
La FAI edita un periódico mensual llamado Tierra y Libertad.
 
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La llegada de la Idea
Las nuevas doctrinas de emancipación social llegaron a España a través de las traducciones de los textos de Fourier, Cabet y, sobre todo, de Proudhon. A mediados del siglo XIX las sociedades de resistencia obrera eran una realidad por todo el país. Pero la organización revolucionaria, vertebrada, no cristalizó hasta la llegada en 1868 del italiano Giuseppe Fanelli enviado por el comité ginebrino de la Asociación Internacional de los Trabajadores (A.I.T.) para establecer en España una sección de la misma. El programa que presenta a los núcleos de Barcelona y Madrid es el de la Alianza para la Democracia Socialista, organización creada, entre otros, por Mijaíl Bakunin cuatro años antes y que se integró en la A.I.T. Bakunin consideraba más seguras y eficaces las agrupaciones secretas formadas por personas convencidas y de absoluta confianza, que en determinados momentos favorables pudieran ponerse a la cabeza de los acontecimientos, pero sólo para inspirar y esclarecer. Con este espíritu se había creado la Alianza; su programa, en apariencia coincidente con los estatutos de la Internacional, caló profundamente entre la clase trabajadora española. En 1871, tres de los impulsores de la Internacional entablan relaciones con trabajadores portugueses y crean en el país vecino una sección de la A.I.T. La Alianza queda diluida en la sección española de la A.I.T., siendo los grupos militantes que formaron la Alianza los núcleos impulsores de la Internacional. Los seguidores de Karl Marx desatan una campaña contra los libertarios en el seno de la A.I.T. Se enfrentan dos posiciones irreconciliables sobre los medios que debe emplear la clase obrera para su emancipación. Mientras que para el sector libertario, animado por Bakunin, es fundamental destruir el Estado y todos los poderes si realmente se quiere acabar con la injusticia social imperante, Marx y sus seguidores consideran prioritario conquistar el poder y, desde él, transformar la sociedad. Estas posturas darán lugar a la partición de la Internacional en dos bloques: el libertario o anarquista y el autoritario o marxista. Tras varias maniobras, los marxistas acabarán expulsando a los libertarios de la A.I.T., pero eso será el fin de la Primera Internacional.
 
En España la Internacional tenía unos planteamientos claramente libertarios. En junio de 1870 se había celebrado en Barcelona el Primer Congreso Obrero, en el que se establecieron las bases revolucionarias de actuación para lograr la destrucción de la sociedad existente y su sustitución por otra de libres e iguales, carente de explotación y privilegios.
A medida que la Internacional se va afianzando, el Estado la intenta erradicar: a las huelgas suceden represiones brutales e intentos de destruir las organizaciones obreras. El Parlamento llega a prohibir su existencia, con lo que la militancia pasa a la clandestinidad. No por ello decrece la actividad propagandista y organizadora.
Por su parte, los marxistas comienzan a hacer campaña en contra de todo lo que significan los planteamientos libertarios en la A.I.T. y, escindiéndose de ella, crean en 1879 el Partido Socialista Obrero Español (P.S.O.E.). En 1881, con la Restauración monárquica asentada en España, se permiten ciertos derechos de expresión y asociación. Como heredera de la Internacional, se crea la Federación de Trabajadores de la Regional Española (F.T.R.E.).


Propaganda por el hecho e insurrecciones
Ante el nuevo impulso de las ideas libertarias, el Gobierno decide poner en práctica una nueva táctica, la del montaje y la provocación. Se producen así una serie de hechos realizados por agentes policiales cuyo fin es desacreditar y criminalizar al movimiento anarquista. Estallan bombas, se acusa a los anarquistas, se encarcela, tortura y asesina a militantes; otros compañeros les vengarán y de nuevo el Estado lanza su maquinaria represiva; es la espiral de violencia de la que siempre salen ganando las fuerzas del Capital. En España son especialmente sangrientos los procesos de Montjuich, Jerez, la “Mano Negra”… Pero es un fenómeno mundial. No hay que olvidar a los mártires de Chicago que fueron ahorcados en Estados Unidos tras un proceso-farsa. Su crimen: utilizar la tribuna para abogar por la jornada laboral de ocho horas. En conmemoración de estos anarquistas ajusticiados se celebra la jornada internacional del Primero de Mayo.
La represión generalizada impide la consolidación de las organizaciones libertarias. En 1881 se había celebrado en Londres un congreso anarquista internacional. En él se tratan, fundamentalmente, dos asuntos: la violencia revolucionaria y la creación de una organización internacional anarquista que sirva para vertebrar a los militantes anarquistas de todo el mundo. Se parte de los acuerdos emanados, nueve años antes, del Congreso de Saint-Imier que, ante la maniobra marxista de expulsión, marca lo que serán los lineamientos de la acción obrera revolucionaria internacional: organización al margen de la política burguesa, mediante la solidaridad de la acción revolucionaria; todo poder político presuntamente revolucionario es falso, por tanto hay que ir a la destrucción de cualquier clase de poder político; pacto de solidaridad, amistad y apoyo mutuo; la sociedad debe fundarse en el trabajo y la libertad: libre organización del trabajo contra las tiranías política y religiosa; todo Estado es injusto y tiránico y debe ser sustituido por la libre federación de los grupos productivos fundada en la solidaridad.
[Imagen: images-41.jpg?w=450&h=665]
Pero, por la oleada de represión, no se puede desarrollar esa organización internacional anarquista preconizada en el Congreso de Londres. Sin embargo, se multiplicaron las publicaciones libertarias que, de alguna manera, sirvieron de nexo de unión entre los militantes.
En España, la F.T.R.E. es puesta fuera de la ley. Se mantienen las relaciones entre los grupos a través de organizaciones clandestinas, como el Pacto de Unión y Solidaridad. Se siguen desarrollando las sociedades obreras y en los periódicos libertarios se debate sobre colectivismo y comunismo. Pese a la persecución, el ideario anarquista se extiende por el tejido social y cala profundamente en las clases populares.
 
El Congreso de Ámsterdam
A comienzos del siglo XX el enfrentamiento entre capital y trabajo se radicaliza más aún. De Francia llegan las nuevas teorías de organización obrera: el sindicalismo. Se debate sobre la huelga general como método revolucionario. En Cataluña se crea, en 1907, una federación de todas las sociedades obreras de influencia libertaria. Se llamará (al igual que su órgano de expresión) Solidaridad Obrera. Su bautismo de fuego llegará a los pocos meses: el Gobierno decide mandar más soldados para reanudar la guerra en Marruecos; el pueblo de Barcelona se amotina para evitar el embarque de las tropas. La respuesta del Gobierno fue atroz; durante esta “Semana Trágica” se asesinó a cientos de trabajadores. Tras los procesos judiciales, se fusila, entre otros, a Francisco Ferrer Guardia, pedagogo anarquista culpable de educar a la juventud fuera de las garras de la Iglesia. Los encarcelados se cuentan por centenares.
En el verano de ese mismo año se reúne en la ciudad de Ámsterdam un nuevo congreso anarquista internacional. Se habló, fundamentalmente, de dos temas: organización anarquista y sindicalismo. Del primero de ellos surge la necesidad de crear la internacional anarquista, querida por todos, y se nombra una comisión de relaciones. Del sindicalismo se habló mucho, perfilándose dos tendencias: la que daba a la acción sindical preponderancia sobre las demás actividades a emprender y la que, sin quitar importancia a la acción obrera, declara que ésta es un medio para llegar a la anarquía, nunca un fin en sí misma. Estas dos maneras de entender la acción libertaria van a pervivir en el anarquismo organizado hasta nuestros días. Son antológicas las defensas que de una y otra postura hicieron Pierre Monatte y Errico Malatesta.
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En España, José Prat y Anselmo Lorenzo (veterano luchador y uno de los fundadores de la sección española de la Internacional) hacen circular textos sobre sindicalismo, que calan en el proletariado. En 1910, con el apoyo de la mayoría de los diversos grupos anarquistas se crea la Confederación Nacional del Trabajo (C.N.T.) como ampliación de la Solidaridad Obrera catalana. A diferencia de los compañeros franceses, los españoles definen el sindicalismo de la C.N.T. no como un fin en sí mismo sino como un medio de lucha y resistencia en los conflictos creados por la existencia misma de clases antagónicas. El fin era la emancipación de las clases desposeídas. Como corolario, se adoptó el viejo lema de la Internacional: “La emancipación de los trabajadores ha de ser obra de los trabajadores mismos”. Las luchas llevadas a cabo por los sindicatos de la C.N.T. hacen que, en menos de un año, el Gobierno la ilegalice. Las posturas se radicalizan.


Reflejos de la Revolución Rusa
En 1914 estalla la Primera Guerra Mundial. La comisión internacional de relaciones nombrada por el Congreso de Amsterdam emite un comunicado contra la guerra que es suscrito por los anarquistas de todo el mundo; hay excepciones: algunos compañeros, con Kropotkin a la cabeza, redactan un manifiesto de apoyo a los Aliados como “mal menor”.
La burguesía aprovecha la neutralidad española para enriquecerse suministrando productos a los dos bandos. Las luchas obreras se multiplican y, junto a la Unión General de Trabajadores (U.G.T., socialista), la C.N.T. declara la huelga general revolucionaria.
En ese mismo año estalla en Rusia la Revolución. Los sóviets (consejos) de obreros y soldados acaban con el poder y comienzan la socialización de campos, fábricas y talleres. La presencia anarquista es numerosa. Del Partido Socialdemócrata ha surgido una escisión: los comunistas o bolcheviques que, bajo la dirección de Lenin, se van haciendo, poco a poco con los resortes del poder revolucionario. La revolución es yugulada. Rebeliones como la de Kronstadt o Ucrania son ahogadas en sangre por el Ejército Rojo a las órdenes de Trotski. La autocracia zarista es sustituida por el aparato bolchevique.
Las noticias no circulan con la necesaria fluidez y los trabajadores no saben realmente lo que está ocurriendo en Rusia. Por otra parte, los bolcheviques crean la Internacional Comunista y envían a sus agentes por todo el mundo para crear secciones.
En España se había celebrado en 1918 una conferencia nacional anarquista en Barcelona. Al poco, los bolcheviques lanzan sus primeros ataques contra los anarquistas dentro de la C.N.T., pero sin éxito. En 1919, el Congreso de la C.N.T. declaraba que su finalidad era el comunismo libertario. La C.N.T. se adhiere, provisionalmente, a la Internacional Sindical Roja (I.S.R., comunista). El informe de los delegados que acuden a Rusia hace que se abandone la I.S.R. al hacerse evidente la implantación de la dictadura bolchevique. En 1922 se reunirán en Berlín las organizaciones sindicalistas revolucionarias del mundo para refundar la Asociación Internacional de los Trabajadores (A.I.T.), heredera de la Primera Internacional. La C.N.T. está presente. En esta época surge un nuevo tipo de militante anarquista, el hombre de acción, tanto en el plano de la expansión organizativa como en el de la lucha cotidiana.


La reacción de la burguesía
Los conflictos obreros se multiplican por las ciudades y el campo. En el resto de Europa se da idéntica situación. Las fuerzas burguesas crean milicias “cívicas” para sofocar las rebeliones, ya que temen utilizar al ejército por si confraterniza con los trabajadores, como sucedió en Rusia. Los socialistas alemanes demuestran a qué conduce la participación política, aplastando el movimiento revolucionario de los consejos obreros. En Italia será un antiguo socialista, Benito Mussolini, quien dé forma a esta ideología interclasista, el fascismo, que no es otra cosa que una tabla de salvación de la burguesía ante la irrupción de la revolución proletaria. En España, la burguesía crea el Sindicato Libre, una organización terrorista que se dedica a asesinar a los militantes libertarios más destacados. La reacción es enérgica: los grupos anarquistas atacan a los pistoleros del Sindicato Libre con las armas en la mano. El balance es trágico; como resultado, la espiral de violencia que permite justificar el golpe militar de 1923: el rey Alfonso XIII manda formar gobierno al general Primo de Rivera; se suspenden las garantías constitucionales y los sindicatos de la C.N.T. son puestos fuera de la ley. Los anarquistas redoblarán la lucha contra la dictadura. Curiosamente la U.G.T. y el P.S.O.E. aceptan colaborar con el dictador. Meses antes del pronunciamiento militar, se había creado la Federación Nacional de Grupos Anarquistas (F.N.GG.AA.) que aglutinará a los compañeros y coordinará las luchas. Son legendarias las acciones de militantes como Durruti y Ascaso. En 1927 se celebra clandestinamente en Valencia una conferencia anarquista. Están representados los grupos de la F.N.GG.AA., los compañeros exiliados de la Federación de Grupos Anarquistas de Lengua Española y la Unión Anarquista Portuguesa. Se decide crear una organización que coordine las luchas contra ambas dictaduras de la Península: nace la Federación Anarquista Ibérica (F.A.I.), crisol en el que se forjarán los movimientos revolucionarios de ese período.
Llega un momento en que el sistema dictatorial, e incluso la propia monarquía, ya no sirven para defender los intereses de la burguesía. Ante el miedo de un cambio revolucionario, los poderes fácticos del Estado dan paso a la República, que se proclama en abril de 1931. Con la vuelta de las libertades democráticas, los sindicatos de la C.N.T. crecen con una fuerza inusitada. En su seno se crea una tendencia reformista con líderes como Ángel Pestaña, que derivará en la creación de un partido político.
Pronto la República demuestra de parte de quién está: de la burguesía, de los propietarios. Los sindicatos de la C.N.T. y los grupos de la F.A.I. entran en una espiral revolucionaria y también, justo es decirlo, se dan ejemplos de burocratismo y de posibilismo político. La “gimnasia revolucionaria”, atacada por algunos sectores reformistas, sirvió para concienciar al proletariado y para prepararlo para las realizaciones revolucionarias. La respuesta del Estado fue brutal: fusilamientos (Casas Viejas), deportaciones, cárcel.


Guerra y revolución
En 1934, las derechas ganan las elecciones legislativas, lo que significó más represión. En octubre se desencadena la huelga general revolucionaria por parte de las dos centrales sindicales, C.N.T. y U.G.T.; el Gobierno proclama el Estado de Guerra y se encarcela a cientos de militantes. Pero en Asturias la revolución triunfa. Con la consigna U.H.P. (Uníos Hermanos Proletarios) socialistas y anarquistas organizan la lucha; y vencen. En muchos pueblos se proclama el comunismo libertario. La reacción del Gobierno es contundente: manda fuerzas militares profesionales (Legión, Regulares y Guardia Civil) para que aplasten la revuelta. Tenían miedo a que los soldados de reemplazo se unieran a los revolucionarios. La represión fue atroz. El general Franco dirigía las operaciones. Las cárceles (y los cementerios) se llenaron de revolucionarios. Pero la actividad no cesa: propaganda, comités de apoyo a los presos…
En 1936 ganará las elecciones legislativas una coalición izquierdista, que promulga una amnistía general. La C.N.T. celebra su congreso en Zaragoza, contabiliza más de un millón de afiliados. Entre los acuerdos del Congreso destaca un dictamen sobre alianza revolucionaria y, sobre todo, la definición del comunismo libertario, un programa que permitirá realizar los ideales ácratas. Las huelgas se suceden, las provocaciones fascistas también. Finalmente, en julio, una parte importante del ejército se subleva contra la República. La C.N.T. proclama la huelga general y los militantes se lanzan a la calle. En media España se detiene la intentona fascista. Es el triunfo del pueblo en armas.
Inmediatamente los sindicatos se ponen manos a la obra en la tarea revolucionaria: se colectivizan las industrias, los campos, la distribución de productos, y todo ello sin descuidar las necesidades de la guerra. En muchos casos, los sindicatos de la U.G.T. colaboran en las tareas revolucionarias. La actividad de los militantes de la C.N.T., de la F.A.I. y de nuevas organizaciones como Juventudes Libertarias y Mujeres Libres fue febril: organización de la producción, el transporte y el consumo; la sanidad, la educación, los espectáculos; las industrias de guerra. Todo bajo el signo libertario de la socialización.
También se cometieron errores: empujadas por las circunstancias del momento, las organizaciones libertarias colaboraron en la dirección política de las instituciones republicanas aportando ministros, directores generales, alcaldes y hasta mandos militares. Esa suma de errores tuvo consecuencias funestas para la revolución. En mayo de 1937, los comunistas lanzan en Barcelona un golpe de mano contra el movimiento libertario, asesinan a compañeros y asaltan la central de Teléfonos, nudo de comunicaciones de la capital catalana. Las luchas se suceden durante varios días por las calles. Finalmente hay un llamamiento a la calma por parte de los “responsables” libertarios. Es el principio del fin. En julio del mismo año, la F.A.I. se convierte en una especie de partido político. Actualmente, los anarquistas analizamos estos errores, en lugar de ocultarlos, para no volver a caer en ellos. Después de casi tres años de guerra, abandonados por las democracias europeas y con la traición comunista, los revolucionarios españoles son vencidos por las tropas fascistas, que impondrán la dictadura más severa y sangrienta de las que se han visto en este país.


Guerrilla, clandestinidad y exilio
Al acabar la guerra, los anarquistas que no han podido alcanzar la frontera serán presos por las tropas de Franco. Muchísimos serán fusilados. Algunos consiguen hacerse fuertes en las montañas y continuar la lucha contra el fascismo. Otros pasan a la clandestinidad en las ciudades. Se crean redes de evasión para los militantes presos o amenazados y para sus familias. Incluso bajo la férula fascista, la resistencia libertaria continúa. Se organizan huelgas (la de los tranvías de Barcelona fue total) y actos de sabotaje. En la guerrilla hay una serie de personajes míticos: Sabaté, Facerías, Cara quemada…
Al otro lado de los Pirineos, los exiliados apenas tienen tiempo de organizarse, pues en seguida comienza la Segunda Guerra Mundial. Los anarquistas españoles, desde el primer momento, organizarán la resistencia al invasor nazi-fascista. Esta realidad ha sido ocultada celosamente por los Estados vencedores en la guerra y, especialmente, por los comunistas. Terminada la guerra, Franco se refuerza ante los vencedores como “reserva de Occidente” y su régimen represor continúa, eso sí, con el beneplácito de las democracias.
En España, a pesar de cárceles y paredones, la oposición al régimen sigue. Hay que destacar la ayuda que prestaron en todo momento los exiliados. Se esforzaban por mandar propaganda, dinero y militantes para proseguir la lucha libertaria. Sin este esfuerzo de los compañeros del exilio quizá no hubiera sido posible mantener las estructuras del interior. Algunos de ellos engrosaron la lista de los ajusticiados por Franco. Pero eso jamás les arredró, continuaron (y aún continúan) imprimiendo propaganda, recaudando fondos…


Mayo de 1968
Tras la Segunda Guerra Mundial, el mundo se había dividido en dos bloques: el capitalista y el comunista (de Estado, se entiende). El movimiento anarquista en el mundo estaba debilitado e inconexo. En 1958 un congreso anarquista celebrado en Londres reactiva las relaciones internacionales, creando un Comité de Relaciones Anarquistas (C.R.A.) que servirá para intercambiar informaciones y opiniones entre las diferentes federaciones anarquistas. Este ambiente de “guerra fría” entre las superpotencias con conflictos continuos pero localizados, va creando un estado de opinión, sobre todo en la juventud, de frontal oposición a todo lo establecido. Son formas de contestación nuevas: pacifismo, comunas, contracultura… En el mes de mayo de 1968, los estudiantes universitarios de París se rebelan y toman las facultades; el fenómeno se reproduce en otras universidades francesas. Los sindicatos, contagiados por el espíritu revolucionario de los jóvenes, declaran la huelga general. El gobierno se tambalea. Se produce de nuevo la traición comunista: con fuerte predicamento entre los sindicatos, el Partido Comunista hace un llamamiento a la vuelta al trabajo y a la normalidad. Una vez más, los comunistas yugulan la revolución. Hay movimientos similares por todas partes. Mención especial merecen la “Primavera de Praga”, donde los tanques soviéticos se emplearon a fondo, y la masacre de la Plaza de las Tres Culturas, en México. En el verano del mismo año, la ciudad italiana de Carrara acoge un nuevo congreso anarquista internacional. Se debatirán importantes asuntos: movimiento obrero, revoluciones del siglo XX, bloques imperialistas, religiones, etc. Se da forma definitiva a lo que será la Internacional de Federaciones Anarquistas (I.F.A.).
A España llegan los ecos del Mayo francés. Ciertos sectores de la juventud se rebelan y adquieren conciencia. La clase obrera ensaya otras formas de organización. Surgen las Comisiones Obreras (CC.OO.) como forma de organización dinámica y unitaria, que hace frente a los sindicatos verticales franquistas. Los anarquistas están en el origen de las CC.OO., aunque pronto son marginados por el Partido Comunista, que llega a convertirlas en su “correa de transmisión”.


La Transición
Las dictaduras ibéricas empiezan a descomponerse. En Portugal son los militares quienes, cansados de una guerra colonial que no pueden ganar, dan un golpe de Estado. Es el 23 de abril de 1974. Vuelve la democracia y los anarquistas renuevan la acción. Se publican periódicos, se abren ateneos libertarios y se reestructuran los grupos. Hay un deseo de libertad y revolución en el pueblo, se crean cooperativas, se ocupan tierras; pero pronto el aparato del Estado (Partido Socialista incluido) acabará con todo.
En España, la lenta agonía del franquismo permite a los lacayos del dictador preparar la transición monárquica. Pactan con la “oposición” democrática la vuelta gradual al Estado de Derecho una vez muera Franco (cosa que sucede el 20 de noviembre de 1975). La Corona está asegurada. En estos años el movimiento anarquista estaba compuesto, sobre todo, por compañeros veteranos cargados de experiencia y de años de cárcel, y por jóvenes entusiastas pero carentes de la experiencia necesaria. Se echa en falta la generación intermedia. Las formas organizativas son las tradicionales, pero faltas de coordinación. Tan sólo la C.N.T. mantenía una estructura organizativa estable.
A principios de los años setenta se va a estructurar, poco a poco, una federación de grupos anarquistas. La ayuda de los compañeros exiliados es fundamental. Una de las primeras cosas que une a todos los grupos es el relanzamiento de la C.N.T., y en ello se cifran todos los esfuerzos militantes.
A principios de 1976, la C.N.T. está estructurada en todo el país. Se publican un sinfín de periódicos, folletos, libros… Es un renacer libertario que asusta a los poderes e, incluso, al resto de la “izquierda”. En diciembre de 1978 se celebra un Pleno Peninsular de la F.A.I. en el que, a pesar de las diferencias entre los grupos, se logra el consenso. Se acuerda como tarea principal de los grupos la creación y mantenimiento de los sindicatos de la C.N.T., así como de ateneos libertarios, y de toda organización que sirva para la propaganda. Se redacta una declaración de principios.
El auge libertario y el hecho de que la C.N.T. no entre en los pactos interclasistas promocionados por la Corona hace que el Gobierno tenga al movimiento libertario en el punto de mira: provocaciones, detenciones, montajes (como el Caso Scala), “ley del silencio” en los medios de comunicación y, por si fuera poco, una escisión en la C.N.T. Se produce en el Congreso de 1979 y la protagonizan los elementos reformistas proclives a participar en elecciones sindicales, comités de empresa y todas las componendas que el capitalismo emplea para amordazar a la clase obrera.
Esta escisión supondrá, durante años, un lento desangre de la organización confederal.
A pesar de todo, la C.N.T. sigue en la brecha, ganando conflictos (el de las gasolineras de Barcelona resulta paradigmático) y demostrando que otro tipo de lucha es posible… y eficaz. Es la época de la reconversión industrial, que se traduce en mandar al paro a miles de trabajadores. Gobiernan los socialistas.
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Anarquía para el siglo XXI
En 1989, con la caída del Muro de Berlín, el régimen soviético empieza una rápida transformación: del capitalismo estatal pasa al capitalismo privado y a ser pasto de las multinacionales. Los antiguos países socialistas se “democratizan” y los trabajadores pierden las pocas prestaciones sociales que tenían. El trabajo se precariza enormemente.
El capitalismo, ya sin su competidor soviético, se hace cada vez más feroz. La clase obrera en dos terceras partes del mundo se ve en la necesidad de emigrar para buscar trabajo; las condiciones laborales son cada vez más parecidas a la esclavitud. El sistema propicia la competencia, el racismo, la lucha religiosa. En este mundo de globalización de la miseria son más válidos que nunca los postulados anarquistas de revolución integral para crear una sociedad sin Estado y sin clases. El anarquismo organizado sigue luchando en esta línea. Buena prueba de ello son los congresos internacionales. En el de Valencia (1990) se analizó la situación mundial, tomándose acuerdos sobre la posición de los anarquistas en el movimiento obrero, aparte de redactar un nuevo pacto asociativo de la I.F.A. El Congreso de Lyón (1997) analizará, entre otras cosas, los mecanismos de dominación y explotación mundiales. Queremos aclarar que los congresos anarquistas no determinan ninguna línea fija y obligatoria; son reuniones donde todo el mundo aporta cuanto sabe, y los acuerdos se toman por unanimidad.
En los últimos años del siglo XX, la F.A.I. ha multiplicado sus grupos, tanto en España como en Portugal, así como su propaganda (Tierra y libertad, Acçao directa…) y ha perfeccionado su estructura, empezando por la redacción, en la Conferencia de 1993, del Pacto Asociativo. El presente social puede parecer negro, con nuevas relaciones de dominación y un sistema laboral esclavizante que lleva a los trabajadores a la miseria. Por ello, nuestra tarea sigue siendo propagar el ideal libertario para agitar las conciencias y organizar la rebelión que dé al traste con la sociedad injusta. Por la anarquía.

Julián Vadillo y Alfredo González

La constitución de la F.A.I.
Acta de la Conferencia Nacional de Grupos Anarquistas (GG.AA.) celebrada en Valencia en los días 25 y 26 de julio de 1927
Asisten las delegaciones siguientes: Federación Nacional de GG.AA. de España (Secretariado de Relaciones), Federación Regional de GG.AA. de Levante, Federación Regional de GG.AA. de Andalucía y Local de Granada, Federación Regional de GG.AA. de Cataluña, Federación Provincial de GG.AA. de Castellón, Federación Provincial de GG.AA. de Alicante y Local de Elda, Federacion Local de GG.AA. de Sevilla, Federación Local de GG.AA. de Madrid, Federación Local de GG.AA. de Valencia (“Jóvenes Rebeldes”, “Cultura y Acción”, “Luz y Vida”, “La Antorcha”, “Los Inquietos”, “El Sagitario”, “Los Forjadores de la Idea”, “Paso a la Verdad” y algunas individualidades), Unión Anarquista Portuguesa, Confederación Regional del Trabajo de Cataluña y Confederación Regional del Trabajo de Levante.
Asiste una delegación directa de la organización de GG.AA. de Cataluña nombrada al efecto en su último Pleno Regional y se encuentran representados camaradas del G.A. “Sol y Vida” de Barcelona. Llega tarde a la Conferencia el representante de los organismos Federación Regional de GG.AA. del Sena (París) y Secretariado Anarquista Internacional parisino, y telegrafía serle imposible comparecer al delegado de la Federación Local de GG.AA. de Málaga, que lleva la representación del G.A. “Los Forjadores del Porvenir” de Marsella. No asisten por falta de medios y se adhieren a la Conferencia: Federación Nacional deGG.AA. de lengua española de Francia (Secretariado); Federación Local de GG.AA. de Zaragoza; A Batalha y Confederación General del Trabajo de Portugal; Asociación Internacional de los Trabajadores de Berlín; Unión Anarquista Comunista y Le Libertaire, París; Internacional Antimilitarista y Bureau Internacional Antimilitarista, Holanda; Federación Regional de G.A. de los Pirineos Orientales, Aude y Ariege; Federación Local de G.A. de San Juan de Luz; Grupo Anarquista “Flores Nacientes” de Toulouse; Comité Pro-presos y GG.AA. de Vizcaya; los periódicos Cultura Proletaria de Nueva York, Acción Social Obrera de San Feliu de Guixols, La Revista Blanca de Barcelona, y los camaradas M.B. de Cataluña, E.L. de Toulouse, J.P. de Sevilla, R.O. de la Línea, J.A. de Baleares y la compañera A.M. de Cataluña.


Primera sesión
1. Abre la Conferencia el Comité Nacional provisorio saludando a los delegados. En un extenso discurso son saludados los camaradas lusitanos y vieneses que han muerto por la libertad, los compañeros Sacco y Vanzetti y demás condenados y presos del mundo y las delegaciones a la Conferencia.
2. Lectura de las credenciales de los delegados y de las listas de las fuerzas. Son leídas las de los delegados mencionados.
3. Exposición por el Comité Nacional de los trabajos realizados y del estado presente de la organización. Intervención de los delegados y contestación del Comité Nacional. Es hecha una detallada exposición, siendo aprobada, con un voto de confianza presentado por Cataluña, la actuación del Comité Nacional.
4. Fin de la actuación del Comité Nacional, reintegrándose sus miembros a la Regional Catalana. (A partir de este momento, la Conferencia se desenvuelve sin Comité Nacional).
Así lo hacen por entender que dan a la conferencia una sensación de más libertad.
Es leído y aprobado un informe del grupo “Sol y Vida”, propiciando la propaganda e intercomunicación de los pueblos por medio de excursiones campestres.
1. Nombramiento de mesa. Es formada por la Federación Local de Valencia.
2. Lectura de los dictámenes. Son leídos todos los de los organismos representados y adheridos.


Tema primero. De los problemas importantes del anarquismo y de las características y desarrollo del movimiento anarquista. Es presentada por los delegados de Valencia y rechazada una proposición incidental pidiendo sólo se discutan los temas tercero y sexto. Son considerados importantes todos los problemas de la vida y deseado que los grupos no sólo estudien y discutan, que hagan obra de educación, propaganda y agitación, creando y difundiendo la hoja, la revista, la escuela, la biblioteca, el ateneo, etc.
a) Sobre la contextura de los grupos y sus actividades. Es aprobada una proposición de Madrid que establece la libertad de darse cada grupo a la misión o actividades de su agrado, procurándose por la Federación la unidad en la acción y la propaganda.
b) Ante las corrientes lingüísticas, vegetarianas, etc., ¿se deben formar agrupaciones naturistas, esperantistas, etc. dentro del movimiento anarquista? Se resuelve ir a esas agrupaciones y aceptarlas respetándose la labor por ella más preferida, con tal de que al adherirse sean ante todo anarquistas.


Segunda sesión
Tema segundo. Del cooperativismo. a) Posición ante el movimiento cooperativista.
b) ¿Debe propiciarse una organización de cooperativas de consumo, de talleres comunes y de colonias agrícolas unida a la organización de grupos y dentro del movimiento anarquista?
Son discutidos ambos apartados juntos. Es hecha una moción de no oponerse a que se den a estos ensayos y organización cooperativa aquellos que la consideren buena, pero siempre autónoma, mas no aislada, a fin de evitar toda desviación.


Tema tercero. Del movimiento obrero. a) Posición ante las centrales sindicales C.N.T. y U.G.T. Se acuerda tratar lo que afecta a la C.N.T., por entender que no hay por qué preocuparse por el organismo reformista, y se entra en el siguiente apartado.
b) ¿Debe tenderse a que la organización de sindicatos, como medio también del anarquismo, se trabe con la organización de grupos conservando cada una su autonomía y sus federaciones, por medio de federaciones y consejos generales, dentro del movimiento anarquista? Se entiende no se posible la unidad de clase, que el sindicalismo, persiguiéndola, ha fracasado, y que por ello hay que buscar la unidad anarquista. Que la organización obrera no es sólo por mejorar la clase, que ha de labrar la emancipación, y como ésta es posible en Acracia, debe hacerse por medio también del anarquismo. Que debe volver la organización obrera al anarquismo, tal como lo estuvo antes de disolverse la Federación Regional Española y crearse al margen la organización anarquista por grupos, procediendo a juntarse ambas organizaciones, pues el movimiento ácrata no sólo ha de preocuparse de todos los restantes problemas, desentendiéndose del económico. Se resuelve propagar esto, y que los grupos, sus federaciones y el Comité Nacional inviten a la organización sindical y al Comité de la C.N.T. a la celebración de plenos o asambleas locales, comarcales, regionales y nacionales de ambas organizaciones, proponiendo la inclusión de la organización de sindicatos en el movimiento anarquista y su enlace a la organización de grupos, sin confundirse ni perder sus características, formando federaciones generales que sean expresión de este amplio movimiento anarquista, con sus Consejos Generales, llamados así por ser integrados por representantes de la organización de sindicatos y la de grupos, cuyos Consejos se dividan en comisiones de educación, propaganda, agitación y de los demás problemas que interesan por igual a ambas organizaciones.


Tercera sesión
Se acuerda pasar a tratar los temas sexto y séptimo por hacérsele tarde a la delegación portuguesa.


Tema séptimo. De la Federación Ibérica. Ante la afinidad existente entre la Unión Anarquista Portuguesa y la Federación Nacional de GG.AA. de España ¿se debe constituir definitivamente la Unión o Federación Anarquista Ibérica? Se acuerda dar constitución firme a la Federación Anarquista Ibérica, compuesta por la Unión Anarquista Portuguesa, la Federación Nacional de GG.AA. de España y la Federación de GG.AA. de lengua española en Francia, que no es provechoso por eso crear nuevo Comité, sino que uno de los tres de estos organismos asuma temporalmente la representación de la Federación Anarquista Ibérica; que el cargo de Comité Peninsular se traslade periódicamente de un punto a otro, entre Portugal, Francia y España, y que el Comité de la Unión Anarquista Portuguesa tome ahora a su cargo el Comité Peninsular, con el auxilio y la información de los Comités de Francia y España.


Tema sexto. De la dictadura. a) Ante el presente de dictadura ¿qué medios hemos de adoptar los anarquistas para provocar un esfuerzo internacional o parcial en la península Ibérica?
Se acuerda desarrollar una extensa campaña de agitación constante entre el pueblo a fin de que, caldeado el ambiente, se produzca un movimiento popular que sea determinado por el espíritu libertario. b) De ser provocado por otros sectores ¿qué medios ha de adoptar la minoría anarquista para lograr ser el factor determinante de revolución?
La Conferencia ratifica el acuerdo recaído en el Congreso de Marsella (mayo de 1926) de no mantener ningún pacto, colaboración ni inteligencia con elementos políticos y sólo estar en inteligencia con la C.N.T. de España. Se acuerda intervenir en todo pronunciamiento que surja, procurando apartarlo de la dirección política y encauzar la acción popular a destruir todos los poderes y organizar libremente su vida.
Es aprobada una proposición de Alicante de confeccionar un folleto claro y enérgico para que el obrero sepa qué hacer en su acción revolucionaria. c) ¿Existe dentro de nuestro movimiento la capacidad precisa para una obra reconstructiva sobre bases antiautoritarias y federalistas? Se cree en su existencia y en la necesidad de desarrollarla y organizarnos para que tenga nuestro movimiento la máxima solvencia que le conquiste la voluntad popular. d) ¿Debe formarse un Comité de Acción por la organización sindical y la de grupos, o sólo de esta última? Se acuerda lo primero, imitando a Cataluña, y sólo en donde a la organización sindical no le sea posible o se niegue a hacerlo, lo segundo.


Tema cuarto. De los presos y perseguidos. ¿Deben los CPP [Comités Pro-Presos] todos estar formados por la organización sindical y la de grupos cuando ésta última posea sus propios CPP? Se resuelve trabajar para que los CPP los integren representantes de las dos organizaciones, invitando a ello a la C.N.T. y dándoles autonomía y administración propia.


Tema octavo. De las Internacionales. a) ¿Qué concepto nos merece la Plataforma de organización de los anarquistas (proyecto)? Esperándose, pues no habiéndose podido traducir este proyecto de los anarquistas rusos y ante la falta del exacto conocimiento del mismo, es dejado para la próxima reunión o Conferencia Nacional, prometiendo Madrid que lo tendrá traducido. b) Posición de los organismos internacionales antiautoritarios A.I.T., C.I.A. y U.A. Universal. La Conferencia se adhiere a las dos [primeras], desconociendo la última, que cree no actúa. c) ¿Debe trabajarse por la unión de estos organismos en una sola internacional anarquista? Se resuelve tender a ello por medio de una Conferencia mundial.
1. Movimiento de mesa. Continúa la anterior.
2. Residencia del nuevo Comité Nacional efectivo.
Unánimemente se pide la continuación del Comité Nacional transitorio, dándole carácter efectivo, pero se niega aduciendo que debe nombrarse otro, pues el Comité Nacional no debe residir siempre en una parte y que la crisis y la represión los ha dejado carentes de elementos en los momentos presentes, teniendo necesidad de darse a la organización local.
Después de ser propuestas localidades que no aceptan, se propone a Sevilla, que lo acepta, después de hacerle Barcelona la promesa de poderse encargar de nuevo una vez reorganizada.
Promete el Comité saliente trasladar la documentación a Sevilla una vez despachados todos los asuntos pendientes, y hecha el acta de la Conferencia, encargándose transitoriamente Sevilla del Comité de acuerdo con Barcelona.
3. Atribuciones, medios y labores de este comité. Se encarece que las delegaciones hagan por que en sus organismos se comprenda que sin el aporte económico voluntario pero continuo no es posible el buen desenvolvimiento y la precisa labor de este Comité Nacional.
4. Asuntos generales. Cataluña propone que se haga un boletín que sea la expresión de la obra de nuestro movimiento anarquista, siendo aprobado.
Se levanta la sesión con un saludo a los presos y perseguidos y al mundo revolucionario.

Perspectivas de transformación social y lucha anarquista
Para la Internacional de Federaciones Anarquistas la realidad social actual, en el Este como en el Oeste, en el Norte como en el Sur, se estructura a la vez alrededor de la explotación del hombre por el hombre y de la opresión del hombre por el hombre.
Pensamos que un cambio social pasa de forma ineludible por un cambio económico y por consiguiente por la destrucción de la estructura económica del capitalismo. Pero pensamos igualmente que nuestra intervención en el terreno económico, en la fábrica, en la oficina, en el campo, debe integrar todas las luchas tendentes a cambiar la vida en un sentido libertario (antimilitarismo, luchas contra la opresión religiosa, ecología, luchas de las mujeres, luchas de liberación sexual…). El combate de la I.F.A. se apresta a destruir las estructuras económicas, políticas, sociales, ideológicas… del capitalismo, a multiplicar las alternativas a este sistema en el plano económico, político, social… para que, una vez destruida la estructura económica del capitalismo, estas alternativas, que hoy no pueden resultar más que embrionarias, puedan abrazar la totalidad del campo social y estructurar la construcción del mundo nuevo que llevamos actualmente en nuestros corazones.

Antimilitarismo
La militarización no se reduce al sólo problema del ejército o de la guerra. Hoy, en el Este como en el Oeste, la militarización abarca la totalidad del espectro social (refuerzo de los cuerpos represivos, de las instituciones estatales, del autoritarismo, de la jerarquía… en la vida social). Por ello estamos contra todos los ejércitos, contra todos los imperialismos – tanto los grandes (USA., U.R.S.S.) como los pequeños (Europa, Sudeste asiático…). Por ello no creemos en tratados de paz o de desarme establecidos entre los Estados. Por ello, asimismo, creemos en la solidaridad internacionalista de los pueblos que se desembaracen del capitalismo y del Estado. Por ello nuestro antimilitarismo se sitúa en el interior y en el exterior de los cuarteles.

Ecología y nucleares
El capitalismo, privado o estatal, no se contenta con explotar y oprimir a los hombres. Explota igualmente la naturaleza hasta destruir las condiciones mismas de la vida (aniquilación de los recursos naturales, poluciones de todas clases…).
Por ello oponemos a esta lógica un sistema donde la producción estaría basada en las necesidades reales de la gente. Este sistema, que excluiría el despilfarro energético, no tendría ninguna necesidad de energía nuclear. Por ello oponemos a la lógica actual un sistema autogestionario basado en el federalismo. En efecto: un sistema autogestionario federal no tendría ninguna necesidad de una producción energética centralizada, en la que las nucleares son el ejemplo típico.

Ateísmo
Las religiones, confesionales y laicas, por su creencia absoluta en un ser supremo o en un paraíso futuro, son un obstáculo para el cambio de la realidad social actual. Siempre hay un contacto estrecho entre las religiones y el poder. Actualmente las ideas laicas están de capa caída y las religiones confesionales, por medio de un vistoso aparato externo, aprovechan para captar a una nueva juventud. Por ello rechazamos todas las religiones y combatimos las estructuras de alienación que ellas vehiculan.

Educación
La escuela, privada o estatal, tiene como objetivo, en tanto que institución, el mantenimiento y consolidación de la estructura social dominante. Lo realiza con la imagen de una educación muy determinada que considera al individuo y al niño como una esponja. La escuela produce una ideología; su función es permitir al niño insertarse en el sistema existente. El objetivo final de la educación actual no es ayudar al individuo a ser feliz, sino hacerle aceptar la explotación y la opresión que sufre. Los anarquistas han creado, desde hace mucho tiempo, espacios de autogestión del saber, de desenvolvimiento autónomo del niño, de permisividad sexual… Estas experiencias de educación libertaria permiten al niño expansionarse libremente y desarrollar la autogestión de su propia vida, no han querido ser jamás “islas de libertad” en un océano de opresión. Todas se han producido en relación estrecha con los momentos de lucha contra el capital, el Estado, la Iglesia, etc. No son utopías, sino elementos de un enfrentamiento social e instantes de madurez de la humanidad en marcha hacia su emancipación.

Opresión sexual
La sociedad capitalista (en el Este como en el Oeste) es una institución patriarcal, dominada por los valores del machismo (opresión de la mujer por el hombre, asimilación de comportamientos no conformes con las normas del machismo como desviaciones: homosexualidad…). El poder (Estado, religión, etc.) produce y explota esta situación que le permite dividir a los explotados y oprimidos. La I.F.A., que está por la libertad y la igualdad entre todos los individuos, rechaza y combate toda discriminación y opresión sexual. Por ello, estamos por la abolición de la familia patriarcal en tanto que institución y por la reconstrucción de relaciones humanas basadas en el libre acuerdo. Por ello la I.F.A. denuncia y se opone a todas las violencias sexuales hachas contra las mujeres. La I.F.A. lucha para que las mujeres en el mundo entero puedan disponer libremente de su cuerpo (contracepción e interrupción voluntaria del embarazo libre y gratuitamente) y de su porvenir (igualdad económica y social).

Racismo
El capitalismo, privado o estatal, coloca siempre los problemas de las diferencias entre los individuos en términos de desigualdad. Y esto con el fin de dividir a los explotados y oprimidos. Actualmente, y no por casualidad pues la crisis económica se muerde la cola, el racismo encuentra un nuevo vigor. La I.F.A. afirma que el racismo no es más que una consecuencia de la división de la sociedad en clases. Por ello combate todos los racismos y proclama que, por encima de las diferencias que pudieren existir entre los seres humanos, todos son iguales.

Antiestatismo y federalismo
El sistema capitalista, ya sea privado o estatal, es una fórmula por la que se explota y oprime a la mayoría. La institución estatal es uno de los métodos que le permiten reprimir a los explotados y oprimidos y, de esa manera, perpetuarse. La institución estatal es a la vez causa y efecto de la división social. Por ello la I.F.A. quiere destruir el capitalismo y el Estado por medio de la acción directa, de la autogestión de las luchas, del antiparlamentarismo, de la insurrección, etc. Lucha en favor de un sistema social federal basado en la libre relación de los individuos y los grupos sociales: el comunismo libertario.
(Congreso Anarquista Internacional, París 1986)

Bases ideológicas del anarquismo social, organizador y revolucionario

La mundialización del capitalismo y la puesta en marcha de organizaciones estatistas supranacionales (F.M.I., Banco Mundial, etc.) no se han producido para satisfacer las necesidades de la humanidad. No están concebidas ni estructuradas para ser controladas por la población mundial. En el plano económico, este sistema está sostenido por un número cada vez más restringido de empresas que constituyen oligopolios: las multinacionales. Estas orientan y rigen el sistema económico mundial, evidentemente para obtener el máximo de beneficios. Para lograrlo se apoyan en la capacidad de control social, militar, policial y religioso de los Estados y en el control ideológico ejercido por los medios de comunicación. Estos controles garantizan de hecho la estabilidad política y, por tanto, la estabilidad económica. La mundialización del capitalismo es el logro a escala mundial del movimiento secular de concentración de capital inherente a todo sistema de competencia. Hoy asistimos a un crecimiento global de los intercambios comerciales y financieros en el planeta. No obstante, este crecimiento global permanece al menos en parte en el dominio de lo virtual, concerniendo únicamente a los títulos de propiedad financieros (obligaciones y acciones) y a la moneda. Se constata en efecto una cierta desconexión entre, por una parte, los intercambios financieros organizados a escala planetaria y, por otra, los intercambios comerciales y un sistema productivo más o menos estructurado a escala continental. Esto revela las tensiones de competencia que existen a escala planetaria por el control de la producción y los intercambios.
 
Por otra parte, esta economía de “casino” nos hace pasar de un capitalismo con crisis de producción más o menos cíclicas a un capitalismo de crisis permanente. Lejos de desembocar en un sistema monolítico, en la constitución de algunas súper empresas fordistas, este movimiento se ha dotado de una estructura extremadamente flexible y móvil. El aumento del poder de los holding va parejo con un desarrollo de las pequeñas y medianas empresas. Esto no significa que se esté asistiendo a la puesta en marcha de una economía a dos niveles. Desde la más pequeña de las empresas hasta el holding más poderoso, existen vínculos, pero, como debe ser en el sistema capitalista, esos vínculos son las relaciones de dominación y explotación.
 
El sistema económico actual es un sistema de explotación en cascada. Este mecanismo no es nuevo. Ya había sido puesto de relieve por Eliseo Reclus a finales del siglo XIX a propósito de la explotación colonial de los indios por los capitalistas británicos a través de los marajás hindúes. De hecho el sistema capitalista se basa en una jerarquización de los estatus sociales y los ingresos. La mundialización del capitalismo no reduce en absoluto las diferencias entre zonas geográficas ni entre clases sociales. Lejos de unificar el planeta y la sociedad en una mítica sociedad de consumo y una hipotética clase media, la mundialización del capitalismo genera de hecho una fragmentación sin precedentes entre espacios geográficos y clases. Acentúa las desigualdades económicas y sociales, incrementa el número de proletarios y los empobrece cada vez más.
 
En resumen, la mundialización del capitalismo genera un sistema de explotación complejo, generalizado en el conjunto del planeta, basado en relaciones de clases y de poder, oponiendo el proletariado (los que sólo tienen su fuerza de trabajo) a la burguesía (los que poseen y controlan los medios de producción y de intercambio), pero también enfrenta a los proletarios entre ellos y a las diferentes facciones de la burguesía entre sí.
 
Sin duda, la burguesía de la triada (América del Norte, Europa Occidental y Asia del Sudeste) domina actualmente el sistema capitalista mundial. Explota al conjunto del planeta en función de los beneficios que pueda obtener de él. No obstante, para lograrlo, no están solos en el mundo. Se apoyan en una red espesa de burguesías locales presentes en todos los países, tanto los de la triada como los demás.
 
Esta jerarquía global no está determinada del todo. Las relaciones de fuerza que existen en el seno de los diferentes estratos de la burguesía no están fijadas para siempre. Las nuevas burguesías pueden surgir tanto a nivel local como a escala internacional. En este último caso, se incorporan simplemente a las oligarquías existentes, se convierten por un tiempo en las nuevas dominadoras del mundo. En definitiva, en lo que concierne a la situación mundial, pensamos que es muy importante subrayar los siguientes puntos:
 
1.- La competencia económica mundial y la reducción de los márgenes de maniobra de las empresas se acentúan paralelamente provocando el deterioro de las condiciones de vida de las clases sociales proletarias, pobres o marginadas por todo el mundo. La desigualdad social aumenta, incluidos los países llamados desarrollados.
 
En la situación actual, el mantenimiento del sistema capitalista depende cada vez más del consumo de la mercancía bélica, de las guerras y siempre las guerras. A pesar de las instancias supranacionales (Unión Europea, A.L.E.A.N., A.S.E.A.N., etc.), el desarrollo de la ideología y las políticas nacionalistas, militaristas y racistas es una necesidad vital del sistema capitalista en su época actual para dividir y crear rivalidades en el proletariado del planeta.
 
2.- La situación de dependencia en la que se encuentran todas las regiones del planeta frente al mercado capitalista mundial y el nivel de centralización alcanzado por la economía capitalista han transformado el nacionalismo “revolucionario” tercermundista en un simple instrumento de las luchas ínter imperialistas.
 
3.- En este periodo de totalitarismo democrático-mercantil, se asiste a una deriva completa de las diferentes corrientes del “socialismo” autoritario o estatista (la derecha y la izquierda se confunden y son intercambiables) y a la transformación de los sindicatos burocrático-reformistas en instrumentos de aplicación de los planes represivos de los gobernantes y los capitalistas. Es decir, en instrumentos de la contrarrevolución.
 
Los sindicatos reformistas, retomando en esto papel ancestral de las religiones, vienen a gestionar ellos solos o con estas últimas la asistencia pública social, es decir, una parte del control social. Debemos hacer una crítica radical, rechazando el modelo sindical impuesto por los Estados, basándonos en una propaganda que los denuncie constantemente.
 
Debemos defender un modelo sindical diferente, basado en las asambleas generales de los trabajadores, en la acción directa y la solidaridad, así como en el apoyo a las diferentes iniciativas que puedan aparecer con vistas a crear organizaciones anarcosindicalistas por el mundo. En este período, el capitalismo recupera todas las luchas sectoriales, transformándolas en simples piezas de teatro políticas o politico-“revolucionarias”.
 
4.- Particularmente en los países de la periferia del capitalismo mundial, la democracia representativa y el reformismo son, en el periodo actual, medios decisivos para impedir la eclosión y el desarrollo de la guerra social de los explotados y los oprimidos contra los explotadores y los opresores. La democracia y el reformismo son las dos grandes armas ideológico-políticas de los centros dirigentes del capitalismo mundial.
 
5.- En el marco actual del capitalismo, los problemas ecológicos, sin duda muy graves, tienen aún tendencia a agravarse más. Sin embargo, los proletarios no pueden ser considerados responsables del deterioro del medio ambiente. La responsabilidad es de todos los que gestionan el sistema económico: los capitalistas.
 
6.- La organización de la violencia contrarrevolucionaria constituye uno de los objetivos prioritarios del conjunto de los gobiernos totalitarios, fascistas o democráticos, de izquierda o de derecha, en el periodo actual.
 
7.- Los problemas económicos y sociales de las clases pobres y proletarias, así como el conjunto de las consecuencias de la guerra económica entre capitalistas, constituyen la base sobre la que puede fundarse una guerra social, oponiendo directamente a los pobres y a los gobernados a las clases gobernantes y explotadoras. Eso nos conducirá a la revolución mundial anarquista. El combate de ideas es indispensable para unir a los proletarios contra la burguesía, pero no basta por sí solo. Debemos también favorecer la formación de organizaciones de luchas múltiples y plurales. No obstante, no puede tratarse de un esfuerzo único que pretenda construir un solo tipo de organización. Debemos favorecer la creación y el desarrollo de un conjunto coherente de estructuras específicamente anarquistas, pero también sindicales, territoriales (comités de barrio y de municipio) y de los diversos sectores de lucha (organización de mujeres, de jóvenes, antimilitarista, anticlerical y antirreligioso, etc.), respondiendo a las diferentes preocupaciones del proletariado. Al igual que la lucha sindical no debe conducir al reformismo sindical, está claro que las luchas ecologistas y territoriales (especialmente municipales) no deben en ningún caso confundirse
[Imagen: 19julio1936carabinerosymilicianosenbarcelona.jpg]
El 19 de julio de 1936 ocurrió en España un acto muy significativo para la historia revolucionaria: el General Francisco Franco daba un golpe de Estado en España contra la República y como respuesta a ello el pueblo se subleva en media España deteniendo el golpe franquista. Comenzó la guerra civil, pero al mismo tiempo se libraba una revolución, haciendo posible lo que hasta ese entonces se consideraba una utopía.
Corría la década de 1930, y en el mundo ningún otro país como España representaba realmente un baluarte de la Revolución Social y del anarquismo. Había ocurrido ya la revolución rusa de 1917, siendo aplastada la voluntad popular del pueblo ruso; Stalin era el amo y jefe de Rusia y del Partido Comunista.
En España la CNT (Confederación Nacional del Trabajo) y la FAI (Federación Anarquista Ibérica) ejercían su influencia sobre la gran mayoría del movimiento obrero revolucionario, en Barcelona esta mayoría era por demás evidente. Cuando Franco dio el golpe contra el Gobierno de la República (buscando reinstaurar la monarquía) en julio de 1936, esta última pretendía solucionar el conflicto de manera diplomática, al mismo tiempo que negaba las armas a los trabajadores, a quienes que temía más que al propio fascismo amenazante.
Las primeras horas del alzamiento franquista en Marruecos fueron de completa efervescencia en las calles de Barcelona: el pueblo se encontraba en las calles dispuesto a defenderse del agresor, pero sin las armas que el gobierno negaba. Ocurrieron los primeros enfrentamientos con las fuerzas de seguridad del gobierno y lograron obtenerse las primeras armas. Inmediatamente militantes de la CNT y de la FAI comienzan a requisar camiones y carros particulares del gobierno y de los burgueses, en los que se pintaron con letras blancas las insignias que habrían de marcar esos primeros momentos: CNT-FAI.
El pueblo comprendió que los anarquistas se jugaban el todo por el todo y estallaron en ¡hurras! a ellos. Rápidamente el pueblo, organizado en milicias autónomas, se alzó con las pocas armas que tenía, derrotando en más de media España a los militares fascistas sublevados.
Es en las zonas y regiones liberadas donde había sido derrotado el fascismo, habiendo un vacío de poder y una fuerte influencia del movimiento anarquista, se dio paso a la posibilidad de hacer del ideal una práctica real: los trabajadores colectivizaron las empresas de los propietarios fascistas en fuga, se socializaron los medios de producción, los campesinos colectivizaron las tierras y los bienes de la Iglesia fueron confiscados por el pueblo. Las iglesias fueron incendiadas en infinidad de ocasiones y cuando toda imagen de Dios había sido sacada, se utilizaban como almacenes o escuelas laicas.
Sin embargo los gobiernos y las potencias democráticas del mundo no iban a quedarse con los brazos cruzados (irónicamente actuando en ese sentido, quedarse con los brazos cruzados): se creó el Comité de No Intervención, comedia qué pretendía hacer que nadie interviniera en el conflicto español; sin embargo, la Italia de Mussolini y la Alemania de Hitler ayudaban directamente a Franco. La URSS se mantuvo al margen hasta no ver los beneficios económicos y políticos que la desgracia española podía rendirle. Por medio de este Comité-burla se congelaron los fondos bancarios de España en todos los países y se negaron todos a suministrar armas al pueblo español. Se iba tranquilamente a presenciar el ataque de Franco (con ayuda de Italia y Alemania) a un pueblo al que se le negaba todo. La URSS se decide a intervenir en el conflicto vendiendo armas viejas de la guerra de Crimea al pueblo español, armas por las que se exigía las riendas de la guerra y preferencia en la distribución de las armas -en buena condición- al Partido Comunista de España. Poco después salieron para Rusia 500 toneladas de oro del Banco de España, que pudiendo haber servido para comprar armas o renovar la industria de guerra catalana que era deficiente, sin embargo ese oro sirvió para llenar las arcas de Stalin y con ello la contrarrevolución se hizo más fuerte.
Mientras se reconstituía el gobierno de la República, que supuestamente tenía por finalidad llevar a buen término la guerra, en Aragón se establecieron las colectividades a iniciativa de los campesinos, anarquistas en su mayoría. Pero llegados los miembros delegados de la URSS y los embajadores de la misma, se dan a la tarea de atacar las colectividades anarquistas, militarizar las milicias (que hasta ese momento no habían adoptado la disciplina de cuartel) y comenzando los asesinatos de muchos miembros del anarcosindicalismo. Cuando llega mayo de 1937 la situación en España venia ya a menos: el gobierno se hallaba ya en su gran mayoría en manos del Partido Comunista de España y de la URSS, para quien trabajaban. Las derrotas venían sucediéndose, y ya eliminadas las milicias, los conflictos internos se agudizaban. La censura gubernamental trabajaba a todo vapor, las Tchekas rusas mataban sin piedad a quienes se atrevieran a contradecir al PCE y a la República, esa misma República que hacía unos meses se había negado a dar armas a los trabajadores, esa misma República que trató de negociar con el fascismo para detener su avance, esa misma República y ese mismo PCE que ponían todos los obstáculos a las conquistas de los trabajadores.
En mayo de 1937 (el 3) ocurren los sucesos de Barcelona, en donde la policía trata de ocupar el edificio de la Telefónica desde donde los trabajadores intervenían las comunicaciones del gobierno y se enteraban de sus intenciones de matar la revolución. Las barricadas llenaron de pleno las calles de Barcelona y se trató de matar de una vez al enemigo contrarrevolucionario: el PCE-PSUC. Al final la lucha se detuvo, pero se reforzó el poder del gobierno de Valencia y a partir de aquí la revolución se encontraba más amenazada que nunca: se destruyeron las colectividades anarquistas en Aragón (11 de agosto) y se procedió a una cacería de brujas de los elementos anarquistas en todo el territorio antifascista. Se creó el SIM (15 de agosto), órgano que habría de servir de Santo Oficio a las fuerzas de la contrarrevolución del PCE.
Al año siguiente las derrotas del ejército antifascista continuaban, y en diciembre de 1938 las fuerzas de Franco se deciden atacar de una vez por todas el bastión de la revolución española: Cataluña.
Ésta cae en manos de los fascistas en enero de 1939, siendo culpa entera de la ineptitud  del   gobierno   de   Juan   Negrín,   su   séquito gubernamental y sobre todo de las fuerzas militares al servicio de la URSS en España (por el sector de Líster y Modesto fue por donde entraron los fascistas).
La lucha se trasladó entonces a la zona centro sur: Madrid.
De vuelta Negrín y el Estado mayor del PCE se ven en la situación de que las fuerzas que se encontraban aquí no iban a permitir que nuevamente tomaran las riendas de una lucha que Negrin y compañía habían no sólo perdido por completo, sino que lo habían hecho voluntariamente.
En abril de 1939 la revolución española se perdía definitivamente y con ella el número de exiliados se elevó. En Cataluña fueron aproximadamente 600.000 los españoles que cruzaron la frontera con Francia para ser enclaustrados en los campos de concentración; en Madrid fueron aproximadamente 400.000 los que salieron con distintos rumbos (México, Argentina, Uruguay, etc.), más de un millón de españoles tuvieron que dejar sus tierras para no volver nunca, o volver a la muerte del dictador (20 de noviembre de 1975).
La derrota de la revolución española significó la pérdida no solo de una lucha en un lugar determinado, sino la pérdida (momentánea) de la oportunidad de realizar un mundo nuevo. El significado de la revolución española para el movimiento revolucionario no puede ser más grande: la llamada utopía es algo real.
Lejos de las esteras gubernamentales el logro de la revolución se debe a los trabajadores, a quienes con sus manos construían un mundo nuevo, forjado según sus concepciones de la sociedad libertaria. Lejos del ambiente del gobierno, en los campos, en fábricas y en los talleres era donde ese mundo nuevo desbordaba, donde los hombres y mujeres eran hermanos y las desigualdades habían sido eliminadas. Es verdad que hubo errores, pero el carácter anarquista de esta revolución fue una bofetada a la URSS, a los gobiernos republicanos y democracias burguesas, fue un ejemplo de que ese mundo nuevo es posible, fue una demostración a las generaciones actuales de que una sociedad sin Estado y sin autoridad es posible, que una revolución no debe ser necesariamente la dictadura, ni que no hay más camino que seguir al líder, al dirigente o partido político alguno.
La demostración bravía de los camaradas anarcosindicalistas de la CNT, de la FAI, de las FIJL, no ha dejado de estar dentro de la memoria de los trabajadores revolucionarios. En España murieron muchos de los mejores nombres, pero a la vez que los trabajadores anarquistas daban la vida por la revolución, una muerte más ocurría en los campos, en las fábricas y en los talleres: moría la utopía... ¡porque la realización de nuestras ideas no solo es deseable, sino también posible!
 
Fraternalmente:
 
Erick Benítez Martínez.