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Sobre economía neoclásica, utilidad marginal y valor
#1
Hay cierta literatura que juzga el nacimiento de la deuda como argumento ancap. Eso hizo tambalear todo lo que aprendí de Graeber. Y me hizo entender perfectamente algo: sea que el dinero nazca con la deuda (Graeber), o con el interés (liberales), o con "el aseguramiento mercantil" (mutualismo), la verdad es que en nada modifica las actuales condiciones del valor supeditado a la "utilidad marginal" como modelo canónico de representación económica, y que tiende hacia el decrecimiento o la maximación del valor. Se traduce en la extracción del salario mediante el consumo, sin regresar esta ganacia al ciclo de relaciones productivas. Así, pues, retrae las relaciones lógicas entre "consumo", "salario" y "precio" con estas matemáticas al comportamiento y dirección de una curva geométrica, un tonta curva que expresa la dimensión geométrica de estas direccionalidades en el valor y por los cuales se mitifican muchos aspectos ACTUALES de la acumulación, basado en el consumo y, no exclusivamente en la extracción de "plusvalor" como dicen las peroratas marxistas.

La utilidad marginal pretende hacer creer que el "precio" de una a diez palas tienden a bajar por el efecto acumulativo, ocurriendo algo muy burdo y oscuro que dice algo así: "entre más de lo mismo tengas, menos valor posee". Pero cualquiera sabe que una o diez palas, si están utilizándose para lo que están hechas, cavar un hoyo, golpear cabezas, etc. posee un "valor (de uso)" constante, un valor que es igual donde sea que se cave un hoyo, o eso que se pueda hacer tanto con una y diez palas. Tan pronto se deja mantener de vista el "valor" por "utilidad", y de la satisfacción de una necesidad que TODAVÍA NO ha sido cubierta, surgen varios absurdos como el "precio"; adviértase, además, como el valor es transformado irremediablemente para que éste quede fijado a la paridad de una divisa tras el precio, sea cual sea la génesis de esta divisa. Tanto el SALARIO como los bienes necesarios para subsistir caen irremediablemente a las cotizaciones del mercado. Por supuesto, incide tanto en el salario como en el consumo, la utilidad marginal con la cual predicen precios y se predice el valor de los salarios para cubrir esos precios a través del Banco Mundial y FMI. Esto lleva algunas consideraciones (además de las políticas):

Esto quiere decir que, lo que una clase baja, una clase media y una alta necesiten ¡sean mutuamente excluyentes! Pues para estos tres se destina un mercado específico tras el cual no pueden exceder el mercado de valores para ellos premeditadamente destinados, ensanchando todavía más la brecha por alcanzar el lujo y el bienestar unos respecto de otros, y por el cual la utilidad marginal hace homogénea las necesidades y los ingresos sólo como ilusión. Haciendo esto, en pocas palabras, la utilidad marginal mantiene viva la idea de mercado como un ente regulador para los precios de la demanda, también ofreciendo la oportunidad que exista capital "por sí solo" en quien sabe qué espacio lógico, así, actuando "mágicamente" sobre las fluctuaciones de la oferta y la demanda. En estas mathesis, se introducen valores escalares, es decir, igual valor en todas partes de la ecuación, son constantes, y pertenecen al ajuste geométrico entre la estructura (bien producido) y una magnitud (valor) muy poco fija, pero estabilizados través del tiempo. Sólo a tal redundancia geométrica llaman "valor constante" a estas periodizaciones entre valores, el cual el tiempo entre los liberales es una medida absoluta... ¡de hecho sin medida para secuenciar los propios patrones temporales! En pocas palabras, la magia liberal en sus matemáticas no tiene ninguna magia.

Esta evanescencia no significa otra cosa que: se especula sobre el valor fantasma de un hecho concluido. Llanamente, SE ESPECULA CON EL VALOR después de haber sido adquirido un producto o después de haber sido "consumado" este hecho en el individuo, más semejante a la manera de la criminología para imputar culpables que una investigación histórica-económica seria. El consumo, o consumación final de un producto, en economía, debería SER EL CESE DE LA TRANSFORMACIÓN FINAL DE UN PRODUCTO, pero claramente la economía neoclásica comete el absurdo de seguir hallando valor donde bien podría una molécula de adenosín-fosfato, liberado de la mitocondria celular (ATP) tener una contabilidad netra transformando una galleta, o bien, el esfuerzo de "cavar con una pala" como en este caso, transformado en calorías (nótese que para ambas actividades elegí una misma relación, digerir o el esfuerzo cavar parten del mismo principio energético en biología) donde sencillamente YA NO SE PUEDE ESPECULAR DEL VALOR. El valor no tiene un máximo divisible como se cree, tanto en economía clásica como la neoclásica, Y ESTE LÍMITE A LA DIVISIVILIDAD PERTENECE A LA CONSUMACIÓN FINAL DEL PRODUCTO, YA COMO REALIZACIÓN PERSONAL, ya como verdad, mito o mentira como producto histórico. Si la realización personal fuera un auténtico índice económico ¡la economía no estaría midiéndose a partir de la ganancia ni del producto interno bruto!

¿Qué pasaría si se añadieran valores asintóticos para representar este "ängulo" de percepción del valor? Se introduciría la noción de vector, y esto no se atrevería jamás la economía clásica y neoclásica a precisar, pues UN vector mide justamente la "intensidad" de un valor para ser precisado como operador para otras variables matemáticas; un vector mide la dimensión cualitativa de magnitudes de naturaleza totalmete diferente, como son los valores cualitativos y cuantitativos, y que pueden llegar a cero, o menos cero como máximo grado de instatisfacción en la geometría "exótica" de los espacios no eucludianos tras ser representados en su forma negativa. La dirección geométrica de las funciones escalares en las matemáticas liberales nos dirá es decreciente o "maximizadora" el comportamiento de la utilidad marginal, aunque no dice mucho sobre los mecanismos de tranformación para esas trayectorias, tal es la idea de una función asintótica en matemáticas, que en otros lados es dialéctica, esto de la secuenciación de cosas a ritmo diferentes.

La escuela neoclásica no quiere abandonar sus ilusiones cuantitativas, según se advierte: de ello depende matematizar con el arreglo de funciones geométricas que no admitan valores cualitativos. Así, las funciones escalares son todavía del tipo ortogonal, del tipo "plano cartesiano", pues no han hallado un "vector" que corresponda real, cualitativamente, a las mediciones subjetivas de los observadores. Este "vector angular" que resulta, son la maraña de "perturbaciones" hechas por las observaciones del sujeto, y son fácilmente introducibles en cantidades logaritmicas en un espacio geométrico tanto euclidiano como no euclidiano, es decir, en espacios distintos al infinitesimal en donde la probabilidad 1 y 0 es el caso de darse o no darse, una afirmación o una negacion para el valor, un sí o un no para un conjunto tal de posibles, o propiamente dicho, de negación de posibles. Luego, cuando la escuela neoclásica introduce el estudio de funciones, lo hace sencillamente para que las funciones escalares permezcan inalteradas después de ser transformadas algebraicamente, lo que debería ser considerado la REAL Y TOTAL RACIONALIDAD DE LA DEPAUPERIZACIÓN, NO OTRA COSA.

En el fondo, la utilidad marginal son las soluciones liberales de la escuela clásica, y que solo pudieron remontarse las soluciones económicas de después de la crisis del ´29 atribuidos al "(estado de) bienestar" con la que todas sus mathesis también se vinieron abajo y siguen urgidos de corregir sus propias deficiencias. La crisis del 29, de hecho, fue una crisis en crecimiento del valor real de la producción capitalista, mientras la del 2006 fue la derivación virtual de estas utilidades en la forma de créditos hipotecarios, imposibles de pagar; necesariamente, ambos "tipos de crisis" inciden en la distribución del valor, por lo que las siguientes crisis volverán, de nueva cuenta, en las contradicciones nacionales de la producción y el trabajo, retroalimentando el ciclo perpetuo en la crisis del valor real y virtual capitalista (traducido en valor de uso y valor de cambio, respectivamente). Aquéllas contradicciones que conocieron los primeros pasos del imperialismo antes de la década de 1920, se han venido ampliar hoy en la forma de mercados, en la ampliación virutal de las contradicciones del valor a la usanza colonialista para ampliar y regular en estos mercados los sistemas financieros, esto es, para ser absorbdos por un montón de políticas bancarias-constitucionales para posibilitar lla transacción de bienes a las percepciones aberrantes de la "utilidad marginal".




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