Calificación:
  • 0 voto(s) - 0 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
El debate: ¿socialismo utópico o socialismo libertario?
#1
[Imagen: 23.jpg]


El socialismo, específicamente el francés, surge como doctrina durante el siglo XIX. Dicho concepto no existía hasta ese siglo, el cual surge de la necesidad de combatir los ideales individualistas que traería consigo la revolución del 89.
Suele confundirse la mayoría de las veces el término socialista con las ideas que preconizaran Marx y Engels, éste último denominando a los primeros socialistas como utópicos:

Tratábase por eso de descubrir un sistema nuevo y más perfecto de orden social, para implantarlo en la sociedad desde fuera, por medio de la propaganda, y a ser posible, con el ejemplo, mediante experimentos que sirviesen de modelo. Estos nuevos sistemas sociales nacían condenados a moverse en el reino de la utopía; cuanto más detallados y minuciosos fueran, más tenían que degenerar en puras fantasías.[1]

Pero sería Jeróme Blanqui el primero en definir a estos pensadores como utópicos mediante su texto: Historia de la Economía Política[2]y más tarde, retomado por el propio Engels.

Frederick Engels, el amigo de Marx, quién divulgaría el concepto de utópicos en su folleto Del socialismo utópico al socialismo científico (1881), que condicionó en el futuro la interpretación marxista de estos autores sin matizaciones sobre cada uno. Señaló que los utópicos partían de una concepción previa de la naturaleza humana sin tener en cuenta la evolución histórica que había desembocado en el capitalismo, en contraposición al socialismo marxista o científico, basado, según él, en la investigación de los procesos sociales. En todo caso, sus obras o acciones forman parte de la preocupación europea por solucionar los desequilibrios y desigualdades de la sociedad industrial emergente.[3]

Dichos autores -los socialistas utópicos- encontraron sus bases políticas en las críticas al capitalismo primitivo y reinante en aquellos momentos y en sus concepciones de las nuevas formas de organización de las sociedades a fin de contrarrestar el avance del mismo capitalismo, la individualización de las sociedades por medio de la competencia y la desigualdad. Es ahí donde encontraremos la primera distinción y definición. El socialismo que divulgaban Saint-Simon, Fourier y Owen[4]no encontraba, ni concebía la idea de una lucha de clases, ni siquiera se podía hablar de una vanguardia proletaria que buscara la abolición del capital por medio de la lucha. Esto se debió a su propia experiencia pues tanto Fourier como Saint-Simon, vivieron en carne propia la lucha en las calles de la Francia revolucionaria. Se dieron cuenta de que “las raíces del mal social se hallaban a demasiada profundidad para que fuera posible eliminarlas simplemente mediante medidas violentas; además, no se podía esperar en aquel entonces, apoyo alguno de las masas agotadas por largas guerras y sus consecuencias secundarias”.[5]El socialismo propugnaba un cambio pacífico de las sociedades por medio de la organización de las mismas.

Saint-Simon, Fourier y Robert Owen coincidían, a pesar de sus muchas diferencias, en el punto de vista esencialmente social. Esto era verdad por lo menos en tres sentidos diferentes, aunque relacionados. En primer lugar, los tres consideraban la “cuestión social”, con mucho, la más importante de todas, e insistían en que, por encima de todo, la tarea de los hombres de bien era promover la felicidad y el bienestar generales. En segundo término, los tres consideraban esta tarea completamente incompatible con la continuación de cualquier orden social que se basara en una lucha de competencia entre los hombres por obtener los medios de vida, o que la fomentase. En tercer lugar, los tres desconfiaban mucho de la “política” y de los políticos, y creían que la dirección futura de los asuntos sociales deberían ejercerla principalmente no los parlamentos o los ministros, sino los “productores”, y que si el aspecto económico y el social de los asuntos humanos pudieran organizarse de manera adecuada, las formas tradicionales del gobierno y de la organización política serían pronto invalidadas, y un mundo nuevo de paz y colaboración internacional reemplazaría el antiguo de los conflictos dinásticos e imperialistas.[6]

En su estudio sobre el Romanticismo Social, Roger Picard hace alusión a esta corriente de pensamiento, hasta cierto punto devenida del propio Rousseau y algunos iluministas franceses. A diferencia del romanticismo alemán, el romanticismo francés fue criticado por su excesivo uso de la imaginación y la desmedida pasión con que los textos eran elaborados,[7]arguyendo su poco uso del racionalismo y más influenciado por el sensualismo. En un primer momento, este romanticismo tan característico, enarboló la unidad entre máquina y trabajador creyendo que estos serían compañeros en la lucha por la liberación social. El contexto descrito en la primera parte de este capítulo desmintió de manera paulatina a estos románticos, iniciando una segunda etapa de crítica social.
Los objetivos sociales por parte de los autores mencionados, les valdría el nombre de utópicos. “Ante todo, es necesario rechazar por inadecuada y tendenciosa la interpretación de Engels, según el cual todo socialismo premarxista es ‘utópico’, por oposición al marxismo, que sería el único socialismo ‘científico’. De hecho el primero que concibió el socialismo como ciencia fue Proudhon, del cual Marx tomó probablemente la idea”.[8]
Sin embargo, dichos autores llamados utópicos, además de centrar su análisis en la cuestión social y específicamente el caso de Saint-Simon y Fourier, fueron ellos quienes realizarían los primeros estudios y críticas al sistema capitalista. Así como la crítica a la mecanización del trabajo y cómo éste fungiría de una forma mejor contrarrestando el esfuerzo humano y no sustituyéndolo, dando espacio al esparcimiento y al gozo de la vida y las relaciones sociales.[9]En otras palabras, sus estudios, se basan en análisis sociales, económicos y políticos varios años antes que el mismo Marx, quién retomaría estas ideas para sus posteriores trabajos.
Estas concepciones y trabajos les valen más la definición de libertarios. El lector se preguntará ¿por qué no anarquistas o ácratas? Esto se debe a que en ciertos aspectos, los socialistas no optan por una abolición total del Estado o a la destrucción de éste, en cierto modo, de manera revolucionaria. “Comprendían que era imposible querer, por medio de la violencia, llevar las cosas a su madurez, puesto que se encontraban en la primera fase de su desarrollo natural y que, por el momento, solo habían encontrado un eco espiritual en una pequeña minoría”.[10]Propugnaban por la libertad social de manera pacífica, por el mejoramiento económico y político en pos de la misma sociedad mediante una nueva organización. Por eso su postura se inclina más por lo libertario que lo utópico. Y es menester hacer mención que en algunos casos, estos autores mostraron una posición contraria no definiéndose como anarquistas e incluso definiendo a esta concepción como caos y desorden. Incluso, desde la etimología podemos decir que utópico es considerado aquello que es irrealizable,[11]sin embargo, en el caso de los tres autores, ambos llevaron a la práctica sus ideales, funcionasen éstos o no, no es correcto hablar de utopismo cuando algo ha sido llevado a la práctica.
La crítica que Engels hacía a estas corrientes considerándolas como “una mezcolanza extraordinariamente abigarrada y llena de matices, compuesta de los desahogos críticos, las doctrinas económicas y las imágenes sociales del porvenir menos discutibles de los diversos fundadores de sectas […]”.[12]Y no entendía como estudios sociales y económicos que sentaron las bases para la comprensión de la relación capital-sociedad, trabajo-trabajador y opresión-libertad.  Pero, es real que estos autores hacen lo posible por describir cómo han de ser las sociedades, pero dentro de las mismas están implícitas esas críticas al sistema contemporáneo; tales como las condiciones laborales en las que se encontraban los trabajadores, los campesinos y las relaciones que se fomentan a través de la compleja red en que se basa el capitalismo.
Pero así como existieron grandes parecidos entre las teorías de los socialistas, también existieron diferencias, pongamos un ejemplo: Henri de Saint-Simon fue un teórico de las generalidades, es decir, su pensamiento se basaba en los grandes cambios, de escala mundial y, sus planes eran de gran envergadura, pues los mismos cambios traerían consigo producción en gran abundancia, una organización global que culminaría con un gran avance científico, tecnológico y de conocimiento,[13]pues recordemos que Saint-Simon es precursor de la filosofía positivista que retomaría más tarde Augusto Comte, y de manera paradójica, filosofía con la que tendría que debatirse Plotino Rhodakanaty seguidor de las ideas de Fourier. En cambio, Fourier, quien por sus posturas sociales y políticas, es considerado desde una visión más libertaria,[14]partiría de la unidad; del hombre como individuo, de lo que es, lo que le agrada y le desagrada. Siempre el hombre en busca de la felicidad. Por ello, Charles Fourier realizó una crítica severa al creciente sistema capitalista, el cual se centraba en la mecanización de las sociedades y de los medios de trabajo, estaba en contra de la tecnología y el cientificismo. Y debido a que partía de la individualidad, despreciaba la producción a gran escala. Optó siempre por comunidades pequeñas pues las consideraba como las más adecuadas para satisfacer las necesidades verdaderas de los hombres.[15]
Si partimos de la unidad, como lo hizo Fourier, no solo da el sentido de autenticidad a las personas, sino que las involucra en el proceso de colectivización y por ende de humanización, es por ello que considera que la sociedad industrial centraliza y mecaniza las relaciones sociales de aquellos momentos. “En sus escritos intentó diseñar el modo de organización social partiendo de una crítica radical de las condiciones de vida de la época: la pobreza era la causa principal de los desórdenes sociales y tenía su raíz en el fraccionamiento de la propiedad individual de la tierra”.[16]
Aquí encontramos una de las grandes diferencias entre socialistas y anarquistas. Mientras que Saint-Simon era -hasta cierto punto, pues una de sus propuestas era fundar un nuevo sistema capitalista- de la idea de abolir la propiedad privada, Fourier consideraba como de orden natural la idea de la propiedad y su herencia. Mientras que por su lado Proudhon consideraba a la misma propiedad como la causa fundamental de las desigualdades sociales y como la idea legitimadora del Estado y sus instituciones, la religión y el poder, que abordaremos más a profundidad en los siguientes párrafos.
El socialismo francés trajo consigo diversas visiones sociales -principalmente la de los pobres- en una vasta y rica literatura, ya fuere por los poetas-socialistas (Víctor Hugo, Honoré de Balzac o Alfred Vigny), o por sociólogos-socialistas (Saint-Simón y Fourier) y que llevaban de forma inherente el cambio, no sólo la crítica o la descripción de los diferentes procesos que permitieron el avance del nuevo Estado-nación y del capitalismo, sino que serían la base de las nuevas ideas revolucionarias[17]de corte materialista invocadas por anarquistas y marxistas en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX.
Tanto el socialismo llamado “utópico” (libertario) como el anarquismo, han tratado de ser borrados de la historia y hasta cierto punto, desprestigiados por sus métodos, sus propuestas y sus visiones del mundo. Desde aquellos estudiosos intelectuales que han legitimado los sistemas económicos por medio de una historiografía estatista, hasta intelectuales de “izquierda”. Pero a través de este texto mostraremos la importancia de conocer y recuperar tales ideales, pues su estudio no solo nos permite conocer las condiciones en que se encontraban las sociedades del siglo XIX, sino que nos llevan a la comprensión de las nuevas constituciones de relaciones intra y extra sociales.


Bibliografía

Cappelletti, Ángel, “Socialismo utópico” en Ángel Cappelletti, Prehistoria del anarquismo, Buenos Aires, Libros de Araucaria, 2006, pp. 101-129.

Cole, George, Historia del pensamiento socialista. Los precursores, México, Fondo de Cultura Económica, 3ª ed., 1964, vol. I.

Engels, Federico, Del socialismo utópico al socialismo científico, México, Ediciones Quinto Sol, 5ª reimpresión, 2007.

Marin, Dolors, Anarquismo una introducción, México. Ariel, 2015.

Paniagua, Javier, Breve historia del anarquismo, México, Tombooktu, 2012.

Picard, Roger, El romanticismo social, México, Fondo de Cultura Económica, 3ª ed., 2005.

Rocker, Rudolf, La influencia de las ideas absolutistas en el socialismo, México, Ediciones Estudios Sociales, 1945.


[1]Engels, Socialismo, 2007, p. 45.
[2]Cole, Historia, 1964, t. I.
[3]Paniagua, Breve, 2012, p. 27.
[4]Mencionamos a estos tres autores como los principales en la teoría socialista y quienes trascendieron gracias a sus trabajos y propuestas, pero no olvidamos que existieron otras tendencias o continuaciones a las corrientes de estos tres autores tales como Victor Considerant, seguidor de Fourier, el mismo Pierre Leroux, Etienne Cabet o las primeras manifestaciones como la que encabezó Babeuf, o William Godwin. Pero tampoco las mujeres se quedan atrás, tenemos a quien fuese la compañera de Godwin, Mary Wollstonecraft o Flora Tristán, seguidora de las ideas de Saint-Simon y Fourier.
[5]Rocker, Influencia, 1945, p. 49.
[6]Cole, Historia, 1964, t. I, p. 11.
[7]Picard, Romanticismo, 2005, pp. 34-35.
[8]Cappelletti, Prehistoria, 2006, p. 124.
[9]Marin, Anarquismo, 2015.
[10]Rocker, Influencia, 1945, pp. 59-60.
[11]U=No y Topos=Lugar es decir, no lugar o algo que no ha de tener cabida.
[12]Engels, Socialismo, 2007, p. 53.
[13]Cole, Historia, 1964, t. I., p. 69.
[14]Cappelletti, Prehistoria, 2006, p. 112.
[15]Cole, Historia, 1964, t. I., p. 69.
[16]Paniagua, Breve, 2012, p. 27.
[17]Picar, Romanticismo, 2005.




Responder }
Gracias dadas por:


Posibles temas similares...
Tema Autor Respuestas Vistas Último mensaje
Thumbs Up Socialismo de estado y Anarquismo: en qué coinciden y en qué difieren -Benjamin R. Tu Santiago Salvador Franch 0 576 02-19-2018, 06:39 PM
Último mensaje: Santiago Salvador Franch
  La pesadilla de Orwell: el socialismo autoritario Práx 0 6,178 12-20-2015, 11:48 AM
Último mensaje: Práx
Thumbs Up El camino: Hacia un socialismo sin estado - Luce Fabbri Santiago Salvador Franch 1 2,739 10-02-2015, 10:41 AM
Último mensaje: Santiago Salvador Franch
Rainbow Socialismo libertario para los nuevos tiempos Santiago Salvador Franch 0 2,678 09-28-2015, 12:54 PM
Último mensaje: Santiago Salvador Franch
Brick Rudolf Rocker: El socialismo como anti-absolutismo - Por Ángel J. Cappelletti Santiago Salvador Franch 0 3,358 08-22-2015, 04:41 PM
Último mensaje: Santiago Salvador Franch



Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)